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Respeto hacia los animales, propuesta que avanza

  • Heidy Wagner Laclette

Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Derechos de los Animales este 10 de diciembre, es importante admitir que la declaración proclamada en 1978 hoy en día resulta ineficiente porque –entre otras cosas – no castiga a los países que la incumplen, por ello, las asociaciones locales que luchan por la defensa  de las especies recuerdan que todavía queda mucho para lograr un mundo respetuoso, donde no se les maltrate ni abandone.

La Declaración Universal de los Derechos de los Animales se proclamó en 1978, sin embargo, es una mera lista de buenas intenciones, que no tiene vinculaciones legales reales. Tuvo su origen en una reunión celebrada en Londres, Inglaterra, abalada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Hoy en día, aún y con la declaración e insistencia por parte de grupos internacionales y locales  para privilegiar los derechos de los animales a ser respetados en todos sentidos, así se trate de fauna salvaje, doméstica incluso nociva para los humanos, además por supuesto los animales destinados a la producción de alimentos (Carne, lácteos y huevo) – en este caso — rara vez nos detenemos a pensar cómo vivió y murió la vaca, cerdo, pollo o pescado, ingrediente principal de algún platillo que degustamos.

Sin embargo, de acuerdo a recientes estudios, hay muchos consumidores que se preocupan por estas cuestiones, para muchos vanos, pero para otros más es sinónimo de congruencia y respeto hacia la vida de los demás, así se trate de un animal criado para esa finalidad, por ello investigadores y especialistas en producción animal proponen modificar algunos procesos, con la intención que este tipo de especies tengan una buena vida, en la que se les garantice alimentación balanceada, respeto –cero golpes – y una muerte sin dolor.

Aunado a que, los avances en neurociencia y genética en los últimos años convierten esta idea en una posibilidad real a través de la propuesta en la que más coinciden los especialistas, y es aquella en la que los animales podrían ser genéticamente modificados para que sean inmunes al dolor.

Esta propuesta tiene su origen en una investigación que tuvo como resultado que la mayor parte de la carne de pollo, cerdo, res incluso pescado que se consume proviene de granjas industriales, donde el respeto y las buenas prácticas hacia el ganado no es precisamente un distintivo que privilegien, es más, ni siquiera forma parte de la filosofía real de las empresas productoras.

Finalmente la propuesta de eliminar definitivamente el dolor del cerebro de los animales de granja depende de los avances en la comprensión y manipulación de las bases moleculares y genéticas que tiene este mecanismo, además de los aspectos éticos y filosóficos que preocupan a los investigadores, situación que también a considerar el impacto en el costo que puede tener esta opción para el consumidor final.

En este sentido, la celebración del Día Internacional de los Derechos de los Animales, significa un recordatorio del respeto por todos los seres vivos, en el sentido que los animales son seres vivos, que no deben ser maltratados ni explotados.

*Agradezco de antemano sus comentarios y sugerencias sobre temas agropecuarios y ambientales en el correo electrónico heidydiario@yahoo.com.mx en Facebook Heidy Wagner Laclette, en Twitter @heidyDiario