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Salarios y capacitación del trabajador

  • Raúl Iturralde

En el contexto de la cuarta ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), El Secretario del Trabajo a nivel federal, Alfonso Navarrete Prida, hizo una declaración que me parece totalmente irreal, el funcionario señaló que los bajos salarios obedecen a la falta de capacitación de la gente y no a problemas del mercado laboral ni a la política pública de mantener bajos los salarios para estar en una situación competitiva y atraer inversiones extranjeras; es más, afirmó que en México si hay una mejoría muy clara de los salarios durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

La desafortunada declaración del Secretario del Trabajo se produjo después de que el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, señalara que la posibilidad de que la renegociación del TLCAN sea de beneficio para todas las partes, implica que México modifique el régimen salarial de sus trabajadores e incremente su poder adquisitivo, pues ahora lo que ocurre es que con salarios tan bajos no es posible establecer líneas claras de un acuerdo equitativo para las partes.

La realidad es muy diferente al discurso del Secretario del Trabajo, estamos ante la generación mejor formada en la historia del país, vemos a ingenieros, médicos, administradores, sociólogos, psicólogos, perfectamente preparados, con grados de maestría y doctorado obtenidos en instituciones nacionales y extranjeras muy reconocidas; con magnífico manejo de las tecnologías informáticas para hacer frente a las actividades laborales y con dominio absoluto del idioma inglés.

No está de más mencionar que los empleadores exigen, además de las competencias técnicas necesarias, las capacidades de un segundo idioma como requisitos mínimos para poder participar en el proceso de ingreso; quienes cubren el perfil del puesto e ingresan a trabajar a las instituciones y empresas, se encuentran con salarios bajos. En México, un profesionista en promedio recibe 15 mil pesos mensuales; a todas luces es un salario bajísimo para las demandas de alta calificación y con lo cual difícilmente se mantiene a una familia como correspondería a una clase media a la cual seguramente pertenecen la mayoría de los profesionistas. Es lamentable que se siga buscando entre los trabajadores las culpas de los problemas de competitividad de la economía mexicana.

Navarrete Prida le siguió echando leña al fuego en su declaración al afirmar que los bajos salarios se deben a la existencia de trabajadores poco capacitados, con poca certificación de habilidades y bajos niveles de productividad. Cuestionable la afirmación ya que un número importante de empresas extranjeras deciden invertir en México por la elevada productividad de los trabajadores mexicanos.

En mi opinión, la agresiva política del Presidente Trump y sus constantes amenazas de retirarse del TLCAN, tiene muy nerviosos a los funcionarios mexicanos, quienes pierden el hilo del discurso y tratan de defender lo indefendible con afirmaciones que solamente generan molestia y desconfianza entre la ciudadanía. Lo mejor en estos casos es ser autocríticos y buscar los mecanismos legales para cumplir con el mandato de la Ley Federal de Trabajo de garantizar a los trabajadores un empleo estable y con oportunidades de crecimiento personal y familiar; con un salario digno que incluya las prestaciones de ley, y reconozca que las posibilidades de impulsar un desarrollo con base en la sustentabilidad sólo es posible si se asegura la sustentabilidad de los propios trabajadores.