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Satiricosas – ¿Este país ya no se vende?

  • Manu Dornbierer

Un hombre llamado Isidro Muñoz Rodríguez reaccionó en Facebook con inteligencia y lógica patriótica a la noticia de que los partidarios de Trump con tal de mantener los empleos en su país, ya no van a invertir en un México más barato. Escribió lo siguiente a propósito de la desilusión, susto, desolación, repudio, preocupación, etc., con que algunos colegas dieron la noticia te-rri-ble, según ellos, de que una gran fábrica de aires acondicionados siempre no se va a instalar en Nuevo León, así el empleo le resulte más barato, aquí en el patio trasero:

“¿Y cual es el problema con que la empresa Carrier ya no venga a México?

Hay empresas mexicanas que se dedican a lo mismo. Porque vienen a México a explotar al trabajador con los salarios de hambre…..Para mí es excelente que no vengan. Cuando usted le compra a Carrier un aire acondicionado, el 97 por ciento de esa venta se va a USA. Pero si compras un aire acondicionado mexicano, se queda el 100 por ciento en México…. Haz conciencia, reorienta tu consumo y bajará el dólar”.

Esa es la mentalidad que hay que apoyar para levantar a este país en muchos aspectos, empezando por el de la dignidad perdida.

Desde Salinas y La Madrid (en ese orden porque el subalterno mandaba… hasta que se enojó el mayor y lo acusó de tener una caja chica muy misteriosa) , se fue implantando la idea neoliberal y muy moderna de que los países en desarrollo debían vender (o regalar) no sólo sus materias primas al Primer Mundo sino todos sus haberes industriales. Se trataba de destruir la mentalidad mexicana tan nacionalista que largo tiempo mantuvo hábilmente el respeto a México en el mundo, para suplantarla por el ruinoso malinchismo neoliberal . Para tal efecto favorable a sus amigos Bush, Salinas canceló la sabia ley que permitía la inversión extranjera, pero en ecuación de mayoría mexicana: El 51 uno por ciento mexicano, el 49 extranjero. Salinas decidió que los de fuera podían ya poseer el 100 por ciento y así se empezó a vender, a enajenar TODA la industria mexicana.

El TLC lógicamente tenía que aceptar que en algunas industrias (autos, aviones entre otros) México sólo podía proporcionar parte de lo necesario, y Canadá y USA lo suyo, en cooperación sana y enriquecedora para los tres países. Hasta ahí. Pero ¿por qué arruinar y destruir a toda la industria mexicana cuando había equivalencia? ¿para que las compañías extranjeras se aprovecharan del salario vergonzosamente bajo de los trabajadores mexicanos?

El sencillo y justo proteccionismo de la industria mexicana se distorsionó totalmente para venderle a los ciudadanos mexicanos la idea fija de que la inversión extranjera al 100 por ciento es la única gran solución a todos los problemas. ¿Y qué es en realidad la “inversión extranjera”? Para empezar indiscriminadamente como se hizo, la inversión extranjera es simplemente inicua compra-venta de todo lo que sirve al país _ no sólo Pemex _ a cambio de que los gobernantes nacionales se enriquezcan con los inmensos “moches del entreguismo”. Podría traducirse así: Vengan los extranjeros con sus inversiones, porque nos da flojera tratar de mantener mexicano a México. Adoptaron el PRI y el PAN el neoliberalismo entreguista so pretexto de modernidad y ya vimos el resultado, no sólo en nuestro país sino en el mundo.

CONFESIONES DE UN SICARIO ECONÓMICO

 John Perkins (1945) es un autor estadunidense. Su libro más conocido es “Confesiones de un gángster económico” (2004). Describe el papel que le tocó desempeñar en el proceso de COLONIZACIÓN ECONÓMICA DE LOS PAÍSES DEL TERCER MUNDO en nombre de lo que él llama “una conspiración de corporaciones, bancos y el gobierno de los Estados Unidos”.

El periodista peruano (ubicado en Miami) Omar Benel en 2009 dijo:

Perkins fue lo que se llama un sicario económico (Economic Hit Man), es decir un agente privado que trabajaba para agencias estatales de inteligencia de Estados Unidos como la CIA y la desconocida, pero siniestra-según Perkins- National Security Agency (NSA). Los sicarios económicos son los que han ayudado a construir el imperio de los Estados Unidos de una manera singular, dice Perkins.

Primero, estos agentes ubican países con abundantes recursos naturales como petróleo y minerales, luego tratan de conseguir que las corporaciones estadunidenses como Halliburton y Bechtel se lleven esos recursos al más bajo precio posible.

Para eso corrompen a cuanta autoridad puedan o también pueden arreglar un préstamo con el Banco Mundial-generalmente más grande de lo necesitado y a intereses bastante altos- para alguna inversión en infraestructura. Entonces, el país queda endeudado y tiene que vender sus recursos a precios bajos.

Además, el dinero para el pago del préstamo no va al Banco Mundial, sino a las corporaciones transnacionales que hacen los trabajos de infraestructura. Negocio redondo.

Otros agentes son los chacales que entran a operar cuando los sicarios agentes económicos fracasan. Los chacales son los que se encargan de orquestar golpes de estado y campañas de desestabilización.

Según Perkins eso le pasó al presidente guatemalteco Jacobo Arbenz (derrocado en 1954), al ecuatoriano Rafel Roldós (asesinado en 1981) y al panameño Omar Torrijos (asesinado en 1981). Todos ellos derrocados o asesinados por la CIA, según diversos especialistas. Lo quisieron hacer con Hugo Chávez, pero fallaron.

En esa ocasión Perkins, quien conoce personalmente al presidente Rafael Correa, vaticinó los problemas que está sufriendo el presidente de Ecuador, Rafael Correa.”Él ha leído mi libro y me ha dicho que los sicarios económicos han estado en su oficina tratando de corromperlo y amenazándole. Pienso que también hay chacales allá listos para hacer algo y hasta ahora no han hecho nada. Ojalá que con el nuevo presidente (Obama) esas cosas cambien, aunque no estoy seguro de eso”.

Pues no, no cambiaron, John Perkins. Se extendieron y por desgracia a México. Y Peña Nieto culminó la entrega de Pemex planeada desde el establecimiento del neoliberalismo por Salinas y Poppy Bush. Para empezar, Salinas le regaló a los citados “tejanos” la refinación del “Petróleo de México”, al cancelar las refinerías en México para pasárselas a los Bush en su refinería de Deer Park, Texas.

¿De cuánto habrá sido el “moche? ¡Inmenso sin duda! Desde entonces, este país que el ingeniero Jorge Díaz Serrano, director de Pemex (1976- 1981) dejó como el cuarto productor de petróleo del mundo, tiene que importar su gasolina y a alto precio internacional.

Pero no sólo a través del gobierno se ha vendido a México. Se nos ha quedado en la cabeza la terrible y acertada frase de la CNN “México vendió su Corona”, gracia de la heredera Aramburuzavala con los belgas. Por cierto que por más que se pregunta quién paga el agua que utiliza la empresa para la Corona, sus otras marcas y una nueva con nombre en francés, no nos dicen y esa sí sigue siendo EL AGUA DE MEXICO y no es que tengamos en abundancia. Pero aparentemente hay mexicanos nacionalistas que ya no toman Corona. Eso podría explicar un anuncio idiota de dicha cervecera que reza: “Desfronterízate” …

Hagamos lo contrario. Cada quien para su casa, pero también para la caza de gobernadores para que regresen la neoliberal y enorme fortuna que nos han robado. Y caza de los presidentes cuando cambien la ley… ¿Qué no les zumban los oídos? Las “casas blancas” que tienen dan verdadero horror. Busca, lector, el rancho del panista Vicente Fox al que el gobierno de Guanajuato le hizo un camino especial de 10 millones de pesos, por ejemplo. Nadie hace caso, pero el otro panista, el genocida Calderón aparte de haberle hecho al imperio su sangrienta “guerra gringa” de más 100 mil muertos , antes de irse le regaló al Fondo Monetario Internacional “para fortalecerlo” diez mil millones de dólares de nuestras reservas de entonces. ¿Y con permiso de quién?

México es el único país de América Latina que tiene prohibido no sólo juzgar a sus presidentes sino que les otorga vergonzosas pensiones y honores grotescos hasta su muerte. ¡Y hasta batallones de guardia “honorífica”!

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