imagotipo

Tensiones en Medio Oriente y Washington

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

La ruptura de las relaciones internacionales entre Qatar y diversos países árabes ha ocasionado que se eleven los niveles de incertidumbre en la región más compleja del mundo. La importancia económica de Qatar no es menor al figurar como el tercer productor mundial de gas tan solo después de Rusia e Irán, así como por los 80,000 millones de dólares que mantienen invertidos en empresas europeas y americanas, lo cual le otorgan cierta influencia.

Arabia Saudita acusa a Qatar de financiar a grupos terroristas como el Estado Islámico, Al Qaeda en Siria y Yemen, Hamas en la franja de Gaza o la Hermandad Musulmana en Egipto. Los conflictos diplomáticos entre Qatar y Arabia Saudita vienen de tiempo atrás al no ser ésta la primera vez que se interrumpen sus relaciones aunque nunca con tal intensidad.

No obstante, la que parece ser la causa principal de la ruptura entre ambos países es el acercamiento de Qatar con Irán, gran rival geopolítico de Arabia Saudita en la región, los cuales luchan por la hegemonía del Medio Oriente.

Anteriormente Qatar era un país satélite de Arabia Saudita pero en los últimos años ha cobrado fuerza gracias a la venta de gas y a la influencia que mantiene a través de la cadena de televisión Al Jazeera. Con estos medios el emirato busca instaurarse como una potencia regional sin depender de Arabia Saudita. No en balde, el país se ha comprometido a organizar el polémico mundial de futbol de 2022.

Sin embargo, una división en la potencias suníes además de crear mayor inestabilidad en la región, podría mermar la lucha contra el yihaidismo. De escalar el conflicto a mayores niveles podría traer consigo graves consecuencias en el contexto global.

En Washington la comparecencia del exdirector del FBI James Comey no provocó ninguna reacción negativa en los mercados neoyorkinos. Previo a su presentación ante el Comité de Inteligencia del Senado, Comey adelantó que sufrió presiones por parte del presidente Trump para dejar de investigar al exconsejero de Seguridad Nacional Michael Flynn.

Comey expuso en su texto introductorio los tres encuentros y seis llamadas que mantuvo con Trump en cuatro meses. Ya ante el Senado, el exdirector del FBI mencionó que el gobierno de Trump difundió mentiras lisas y llanas cuando afirmó que el Buró estuvo mal dirigido y que sus agentes ya no confiaban en Comey.

James Comey admitió ante el Senado que el mandatario estadunidenses nunca le pidió detener la investigación sobre el papel del gobierno ruso en las elecciones presidenciales. Sin embargo, calificó como muy perturbadoras los pedidos de Trump para que se dejase de investigar a Flynn.

La investigación sobre el papel de Moscú en el proceso electoral estadounidense está en manos de una comisión especial encabezada por Robert Muller así como varias comisiones en el Congreso. Comey fue despedido el pasado nueve de mayo.

Wall Street mantuvo la calma durante la comparecencia ante la consideración poco probable que las declaraciones de Comey podrían provocar la renuncia de Trump. En tanto, el presidente evitó realizar algún tipo de publicación en su cuenta de Twitter. La víspera había nominado a Christopher Wray como próximo director del FBI, el cual encabezo la división criminal del Departamento de Justicia de 2003 a 2005.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)