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Tierra Adentro — Unidos por México

  • Víctor M. Sánchez Bandala

Ante la desgracia, resurge la acción humanitaria, a veces tan descuidada y perdida en la agitación diaria de un mundo complicado y enfermo. Hoy gran parte de nuestro país vive momentos difíciles, sin embargo también muestra el rostro de una comunidad, sobre todo de los jóvenes que están dispuestos a colaborar  y dar la mano a quien lo necesita.

A lo largo de los últimos días hemos visto numerosas imágenes de esfuerzo, bondad y solidaridad compartida que verdaderamente nos hacen tener fe en la gente, sobre todo de la gente que sin cargos o puestos de gobierno o partidistas se esfuerzan por ayudar a los demás.

Así, mientras unos, los menos “donan” lo que no es suyo como los partidos políticos, sobre todo, otros dan lo único que tienen, su sacrificio persona, por  supuesto sin esperar nada a cambio.

En este contexto, es reconfortante saber que no todo está perdido y que a pesar de la podredumbre que pervive en nuestro sistema político existe una leve posibilidad de salir adelante, como nación.

Ejemplos contundentes de solidaridad se han mostrado todos los días, ejemplos que reclaman ser resaltados y recomendados, sobre todo a los personajes que bajo su elegante “tacuche” y planchada guayabera ensalzan su banal “gestión”  social.

Acá, desde la región serrana, miles de familia, con lo poco o mucho que pueden también se han dado la oportunidad de mostrar su apoyo hacia los desamparados y afectados por la desgracia y eso merece nuestro más sincero reconocimiento.

Así pues, ante la desgracia que sufren miles de familias y hogares de los distintos estados del país, por los estragos de huracanes y terremotos, la sierra gorda queretana, a través de los gobiernos, instituciones como la Cruz Roja y ciudadanos en general de Arroyo Seco, Jalpan de Serra, Landa de Matamoros, Peñamiller, Pinal de Amoles y San Joaquín,  no podrían dejar de hacerse presente en apoyo a sus hermanos a través de colectas y donativos.

En este sentido, hemos de decir que es un honor y orgullo haber nacido y vivir en esta tierra mexicana, tierra que no merece poseer el sistema político que tiene y mucho menos que cuente  con los gobernantes y dirigentes partidistas que mantiene.