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Transformar desde el Elíseo

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

La victoria de Emmanuel Macron en Francia sigue dejando importantes lecciones, no solamente en el panorama político y electoral; también para el futuro de la Unión Europea y las relaciones exteriores entre estados.

El primero reto de Macron será lograr otra victoria para su incipiente movimiento En Marche! en las próximas elecciones legislativas francesas, y saber qué mayorías parlamentarias se conforman en la Asamblea para intentar sacar las reformas necesarias para la segunda economía de la UE y quinta del mundo.

El segundo reto es comprender el electorado francés que en el pasado proceso electoral tuvo que elegir entre una visión integradora y europeísta y una postura nacionalista y protectora, que ha dejado de lado esa añeja disección de las ideas políticas entre izquierdas y derechas creada precisamente en Francia hace 228 años cuando en 1789 aquellos partidarios del status quo se sentaban a la derecha de la Asamblea Nacional Constituyente y aquellos que proponían un cambio político lo hacían a la izquierda.

Un tercer reto es gobernar a una Francia dividida, donde uno de cada tres electores votaron por una opción xenófoba y racista. Entender cómo en la cuna de los Derechos Humanos 34.5 % del electorado votó por el Frente Nacional, deberá replantear el fortalecimiento de los valores tradicionales europeos. La cuestión migratoria y el multiculturalismo es un tema a resolver para Macron, en una Francia donde, a pesar de existir solamente un 7.5% de la población musulmana, la percepción de la población es que ese sector constituye un 31% de la misma. Esos 24 puntos de sobreestimación de la población musulmana en el país, hace la cuestión migratoria un punto complejo para el nuevo gobierno.

Un cuarto reto es gobernar a una población, que al igual que al resto del mundo occidental, ya no confía en los partidos políticos tradicionales. El propio Macron se vio beneficiado por lo anterior, en una Francia donde el 73 % señala la incapacidad de las élites por comprender a la gente común y donde un 80 % afirma necesitar un líder fuerte, que sea capaz de romper las reglas.

Un quinto reto tanto para Francia como para la Unión Europea es ahuyentar el fantasma del populismo. Si bien la derrota de los partidos radicales y antieuropeos en Países Bajos y Francia le han dado un respiro a la Unión; también es cierto que la organización internacional debe tomar medidas efectivas para asegurar una casa común a los ciudadanos europeos.

Un sexto reto es recuperar la confianza del electorado que se manifestó por el mayor abstencionismo en las últimas décadas; los cuales si bien no decidieron apoyar a la extrema derecha no estuvieron convencidos por las propuestas presentadas.

Los partidarios de la extrema derecha, que en 2017 no han podido repetir los triunfos del Brexit y Trump, han padecido las desconfianzas del electorado que ha visualizado las dificultades que ya representa el proceso de salida de la Unión Europea y las inconsistencias dentro del gobierno de Trump el cual le ha resultado mucho más fácil realizar ofertas discursivas que producir resultados reales.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)