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Trump, la prensa y los servicios de inteligencia

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

La dimisión de Michael Flynn como asesor de Seguridad Nacional tan solo tres semanas después de haber asumido el cargo, ha significado una crisis dentro del gabinete del presidente Donald Trump. El cargo es uno de los más influyentes dentro de la política exterior y de seguridad en Estados Unidos. Personajes como Henry Kissinger, Zbigniew Brzezinski o Condolezza Rice han ocupado el cargo. Flynn, islamofobo y cercano a Rusia había sido fuertemente criticado antes de asumir el cargo por expertos en relaciones exteriores y seguridad.

Su renuncia obedeció a que el FBI y otros servicios de inteligencia habían realizado escuchas de conservaciones telefónicas entre Flynn y el embajador ruso en Washington. Entre las conversaciones destacaba la sostenida el día en el que el todavía presidente Obama había impuesto nuevas sanciones a Moscú por la anexión de Crimea. El hoy ex asesor de Seguridad Nacional había negado en un principio haber hablado con el embajador ruso sobre dichas sanciones, aunque después reconoció que no podía excluir haber conservado esos temas. La trama se complicó ya que el vicepresidente Mike Pence había defendido a Flynn previo a conocerse que sí mantuvo conversaciones que pueden considerarse ilegales con el embajador ruso.

El segundo frente de batalla de la administración vino por la filtración de las agencias de seguridad estadounidenses a la prensa donde se daba a conocer que los servicios de inteligencia interceptaron comunicaciones en las que descubrieron evidencia que Rusia intentaba interferir en la elección presidencial mediante ataques informáticos al Comité Nacional Demócrata y que personal de la entonces campaña presidencial de Donald Trump habían mantenido una gran cantidad de contactos con miembros de las agencias de inteligencia rusas al tiempo que el candidato republicano hablaba favorablemente sobre el presidente ruso, Vladimir Putin.

Antes las diversas filtraciones, el presidente Trump anunció que someterá a revisión a sus servicios de inteligencia ante el recrudecimiento del combate entre el presidente y sus agencias de seguridad en menos de un mes de mandato. La desconfianza del aparato de seguridad norteamericano ha llegado a tal punto que han empezado a ocultar información sensible al presidente; no tanto por venganza, sino por temor a que éste pueda filtrar datos que puedan comprometer la seguridad nacional. Los servicios de inteligencia advierten con preocupación la admiración mostrada por Trump hacia el presidente Putin. Mientras que Trump, lejos de buscar una reconciliación, acusa de filtrar la información secreta “como caramelos” al tiempo que ha encargado a su amigo Stephen A. Feinberg una revisión a fondo de los servicios de inteligencia.

Junto al enfrentamiento directo con las agencias de seguridad, el presidente Trump también mantiene un combate férreo en contra de los medios de comunicación a los que ha tachado de “deshonestos” y de estar “fuera de control” negando que exista caos, crisis o fricciones al interior de la Casa Blanca. En caso de corroborarse la colaboración de personal de la campaña de Trump estaríamos ante escándalo de la talla del Watergate o Irán-Contra.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)