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Trump y el impacto global del proteccionismo

  • Rodrigo Chávez Fierro

@chavezfierro

A pesar de la confirmación del proteccionismo en el discurso del presidente Donald Trump, los mercados no han padecido un temblor en sus indicadores y el peso mexicano lejos de depreciarse ha logrado una revalorización respecto del dólar no vista en meses.

Hasta el momento, los inversores en el mundo, una vez superada la reacción inicial de inquietud, han puesto en segundo lugar un escenario de una guerra comercial. Aunque dada la agresividad del discurso de Trump y sus primeras propuestas, no deberá dejarse de contemplar.

En caso que el nuevo inquilino de la Casa Blanca cumpla cabalmente su programa electoral, podrá iniciar un terremoto económico mundial golpeando severamente las bolsas y los mercados de deuda. UBS considera como un riesgo medio a la alza en el proteccionismo; lo anterior toda vez que elevar las barreras al comercio resulta negativo para el crecimiento.

Un endurecimiento drástico a las importaciones por parte de Estados Unidos en su papel de la mayor economía mundial, traería consigo un efecto en cadena ocasionando en el ámbito interno estadounidenses mayor inflación, aceleración en la subida de tasas de interés y un freno al crecimiento; mientras que a nivel mundial añadiría mayor presión sobre las monedas de economías emergentes y afectaría al crecimiento global.

Desde UBS consideran que la probabilidad de una imposición generalizada de arancelas iniciada por Estados Unidos con la correspondiente respuesta de los países afectados, oscila entre un 20 por ciento y un 30 por ciento. Para BBVA esa probabilidad es del 15 por ciento.

HSBC considera factible la imposición de un 10 por ciento de aranceles a las importaciones de productos no petroleros provenientes de México y China, pero serían impuestos hasta 2019 con una réplica de los países afectados. Aunque no ven viable una renegociación del TLCAN, una ruptura comercial entre los tres países no modificaría sustancialmente la situación a la que pudieran llegar a través de tratados bilaterales. Para la institución financiera es muy poco probable que Estados Unidos abandone la OMC.

Si bien es cierto, las medidas anunciadas por Trump se resumen en la reducción de impuestos para los exportadores y el incremento de tasas para los importadores, buscando hacer menos competitivas las importaciones y más las exportaciones; lo anterior se puede ver ensombrecido por la subida prevista en el valor del dólar, cuestión que anularía el atractivo para las exportaciones estadounidenses, advierten desde Goldman Sachs.

Sin embargo, el retroceso que vemos en la globalización inició desde antes de la llegada de Trump al poder. Los países emergentes, que han visto impulsadas sus economías por el fenómeno, deben hacer frente al avance de las medidas proteccionistas en las economías desarrolladas.

Como muestra de ello podemos señalar que el peso que representa el comercio mundial en la economía global no ha podido recuperarse de los niveles previos a la crisis económica de 2008, año en que significaba el 61 por ciento. En 2015 fue del 58 por ciento.

Además, es evidente las dificultades que han tenido los países para sacar adelante nuevos acuerdos de libre comercio. Tanto el TPP como el TTIP, que se pensaba firmar entre Estados Unidos y la Unión Europea, son ejemplos de esta tendencia.

Desde Credit Suisse advierten que no se ha firmado un importante acuerdo internacional comercial desde la Ronda de Doha en 2001, mientras que la década de los noventas estuvo llena de acuerdos comerciales desde la creación de la OMC hasta el mercado único europeo.

Probablemente 2016 pueda pasar a la historia como el año del fin de la globalización tal como la conocemos.

Correo electrónico: rodrigo@chavezfierro.com

Miembro del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi)