imagotipo

Viajeras de Ítaca — Cómo hacer bien un testamento

  • Paulina Latapí

Como todos sabemos, septiembre ha sido designado como el mes del testamento.  No cabe duda que resulta esencial pensar en este tema y poner orden al respecto. En lo personal, he tenido la oportunidad, gracias a Carlos García Campo, de escuchar lo que Jorge García Ramírez recomienda en tal tópico y le quiero compartir, estimada lectora, estimado lector, algunos puntos que me parecieron muy relevantes.

Primero tendría que decir de quién vienen las recomendaciones y anticipar que si usted tiene algún interés o duda en particular, será necesario preguntar directamente en la notaría número 22 u otra de su confianza. El maestro García Ramírez, originario de Hércules, en este mes de septiembre está cumpliendo cincuenta y siete años de ser catedrático en la UAQ, en donde, dicho sea y no de paso, el maestro forma alumnos con enorme rigor y de manera generosa pues no cobra por ello. También en este mes de septiembre, cumple 53 años como notario (titular de la notaría 22). Por ende, ya imaginará usted toda la experiencia acumulada del maestro (lo que no habrá visto…) la cual, en un tema tan delicado como lo es el testamento, la considero sustancial.

García Ramírez se refiere al testamento como un regalo e invita a que así se le conciba. A éste se le aplica el código civil local con todas las implicaciones que de ello se derivan.  Los notarios tienen delimitada su jurisdicción.

Es importante saber que mientras viva el testador puede revocar, parcial o totalmente su testamento.  Si se nombra un albacea para ejecutar la voluntad del testador, este puede o no aceptar, pero, de hacerlo, por ley corresponde al albacea el 2% de los bienes legados. Mientras el testador viva no se debe dar copia del testamento.

El testamento lo debe hacer el testador sólo ante el notario bajo el espíritu de prevenir problemas ulteriores.  Para ello resulta relevante asentar cada bien de manera específica. Por ejemplo, en el caso de legar a los hijos, convendría dar a cada uno según hayan contribuido a forjar el patrimonio, pues en general ello resulta una opción que se experimenta como la más justa al interior de las familias. Existen muchas particularidades al respecto, sin embargo, una aplica a todas las situaciones y es que nadie se salva de la muerte, por lo que, tener orden, hacer bien un testamento, es un regalo-legado que todas las personas deberíamos hacer con sumo cuidado.

platapik@prodigy.net.mx