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Viajeras de ítaca – ¡Cuidado! En el aeropuerto de Querétaro

  • Paulina Latapí

Hace ocho días viajé a la Universidad de Sonora a impartir una conferencia y un taller para profesores.  Fue posible que me comprasen mi boleto de avión vía Querétaro lo cual resulta en un gran ahorro de tiempo y lo agradecí.  La línea en la que volé a Hermosillo, con escala en Chichuahua, fue Tar. Percibí muy buena actitud del personal de la línea y puntualidad perfecta pero… resulta que al llegar al hotel me di cuenta que habían abierto mi maleta y extraído  un dije de una perla solitaria, que estimaba yo muchísimo, por tratarse de un regalo con profundo significado.  Su precio ronda aproximadamente en los dos mil quinientos pesos, es decir no se trata de una joya  valiosísima, sin embargo el hecho es inadmisible y me robó también la paz. Me vestí rápidamente para dar la conferencia y en vez de la perla cerquita del corazón, sentí un hueco con mucha tristeza al constatar que estamos expuestos a este tipo de hurtos ya casi como si fuese normal.

Al comenzar a socializar lo ocurrido me sorprendieron dos cosas. Primero que a muchas personas les han extraído objetos de sus maletas y, segundo, que me indicaran que debí haber cerrado mi maleta con candado.

Me niego a que esto siga ocurriendo y, como escritora y académica, con este pequeño escrito, comienzo a levantar la voz y a denunciar a las personas que, seguramente, coludidas, abren las valijas, eligen lo que desean, lo sacan del aeropuerto y lo venden para que, después, alguien alimente este círculo comprando lo que, a todas luces, se sabe que es robado.

Sin embargo, más allá de eso, hay alguien que debe responsabilizarse por nuestro equipaje y es la línea aérea.  A ella se lo entregamos y tiene la obligación de ver que llegue bien hasta su destino.  Yo busqué poner mi queja en Tar: ha sido imposible y eso es lo más grave. A lo más que llegué fue a que, para el vuelo de regreso, pusieran en mi equipaje el seguro de plástico que la cierra ¡qué no pusieron en la ida! Por eso digo que es lo más grave. A través de este asunto y por lo comentado con colegas y vecinos,  constato que la línea es fácil para vender boletos pero fuera de ello es casi invisible. En la revista del avión, en un buen artículo del director general, Rodrigo Vázquez Colemenares aparece su twitter, pero ni éste ni su FB están muy activos. No hay un teléfono útil para comunicar esto  (el 01800 te cuelga si quieres enlazar con servicio al cliente o a la dirección general), no hay un mail de contacto; sin embargo buscaré los medios para  empezar a hacer ruido pues si la línea no tiene cuidado  con estos detalles y es casi invisible… eso da mala espina.  Nos venden que el aeropuerto de Querétaro es de los que más crecimiento están teniendo y un sinfín de atributos asociados a ello, pero si roban ya me imagino que los esfuerzos se vendrán abajo, pues los usuarios desconfiaremos al sentirnos vulnerables  y preferiremos otras opciones.

platapik@prodigy.net.mx