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Viajeras de Ítaca – Dibujar como terapia

  • Mariana Figueroa Márquez

En la antesala de las fiestas decembrinas, un evento que viene cargado de estrés por las reuniones familiares, los gastos que hay que hacer y el furor por complacer a todos en todo, es bueno que nos procuremos espacios de tranquilidad para no perder la cordura.

Una buena herramienta es hacer garabatos, colorear o dibujar, actividades que todos hicimos de niños y que para muchos de nosotros, de alguna manera en el paso hacia la adultez, se fueron diluyendo.

Son muchos los beneficios de esta prácticas; por ejemplo, de acuerdo con la escritora Sunni Brown, apasionada defensora de los llamados “doodles”, garabatear es determinante en la manera en la que procesamos información y resolvemos un problema.

Ella define garabatear como hacer marcas espontáneas que te ayudan a pensar; quienes hacen garabatos cuando escuchan información, la procesan y retienen mejor que aquellos que no los hacen.

En las librerías abundan libros para colorear destinados para adultos, con distintas temáticas, como los mándalas, esas figuras que en el budismo se asocian con la evolución del universo y con las que se busca el camino a la iluminación.

Existe una tendencia a privilegiar cada vez más este tipo de actividades. Recientemente leí un artículo que proponía a los viajeros que en sus próximas vacaciones en lugar de tomar cientos de fotos se aventuraran a llevar un cuaderno y un lápiz, y dibujaran lo que más les apasionara del viaje, como una manera distinta de registrar las vivencias sin que la pantalla del celular tomando fotos nos estorbe para ello.

Como parte de sus experimentos con inteligencia artificial, Google presentó hace poco su juego de dibujos Quick Draw, en el que se nos pide dibujar un objeto y un cerebro artificial adivinará lo que es, de acuerdo con nuestra destreza y su “experiencia previa” de cómo se ve por ejemplo, un oso panda.

Es una especie de Pintamonos, aquel famoso juego de mesa, pero en el que usted se enfrenta a una computadora que tratará de adivinar sus garabatos. La experiencia es hilarante, ya que además de medir su capacidad para dibujar puede ver las creaciones de otros usuarios y compararlas con la suya.

Las herramientas para darle al cerebro un descanso de la rutina y el estrés decembrino están a la mano, sólo hay que darles una oportunidad.

@marianfi