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Viajeras de Ítaca –- El mecapal

  • Elizabeth Mejía

En el México antiguo toda actividad tiene escala humana, a diferencia de la nuestra que tiene como escala al automóvil. Esto quiere decir que, los corredores y las calles son para el tránsito humano de una o más personas, de igual modo, los espacios abiertos fueron ideados para albergar e intimidar a sus habitantes. Pero, también debemos considerar que todos los espacios fueron diseñados y construidos por sus habitantes.

La preparación de cada superficie requirió remover sedimento y rocas, ya sea para rellenar, nivelar y dejar la superficie apta para recibir la nueva construcción; o bien para lograr cierta altura, con la acumulación de rocas y sedimentos, se rodeó con muros hasta lograr cada basamento, rematándolo con un cuarto o templo.

Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar que esta actividad sólo fue posible gracias a la fuerza humana e insumos como bolsas o cestas y un mecapal.

Esto significó el amplio desarrollo del trabajo con fibras vegetales como juncos, Ixtle, maguey o incluso algodón para elaborar bolsas, cestas o lienzos que se llamaron ayates, todos como un recipiente que, dependiendo de la carga, es lo burdo de las fibras que usaron para hacer los recipientes.

Para cargar el peso se usa una banda de fibras llamada mecapal; esta banda se ata a dos cuerdas y dentro se coloca la carga o una bolsa. Este aditamento todavía se utiliza y no sólo eso, tanto hombres como mujeres y niños aprenden a usarlo. En lugares agrestes y sin carreteras -como hay muchos en nuestro país todavía- es ampliamente usado.

De hecho, al realizar el trabajo de restauración en la zona arqueológica de Toluquilla, el uso del mecapal es amplio, ya que los monumentos de Toluquilla se encuentran en la cima de un cerro (sin acceso carretero) que cuenta con un camino rústico a base de rampas y escalera. Por este camino, los trabajadores suben rocas, cemento, arcilla, cal, agua y todos los materiales necesarios para el trabajo. Esto nos permite suponer que también en época prehispánica el mecapal fue de amplia utilización. Además, en algunos esqueletos se han hallado ligeras depresiones en los huesos que coinciden con la forma de un mecapal, lo que nos permite suponer que este objeto fue usado con mucha frecuencia. Nos interesa conocer tu opinión y sugerencias al correo toluquilla2000@yahoo.com.mx