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Viajeras de Ítaca – Francisco J. Múgica, el Constituyente, el Hombre

  • Guadalupe Mendoza Alcocer

I

Cada vez que ingreso en el histórico recinto del Teatro de la República, antiguo Teatro Iturbide no puedo dejar de leer los nombres de los constituyentes escritos en letras de doradas. Al llegar a Michoacán hago un alto, el nombre de Francisco J. Múgica me lleva a la memoria familiar, a las múltiples ocasiones que escuché a mi padre hablar del general como hombre inteligente y afectuoso amigo, con gran sentido de humor. Múgica en los últimos años de su vida residió en su Quinta La Tzipekua a la orilla del lago de Pátzcuaro, en lo que debe haber sido mil años atrás un islote y, siendo el general paciente de mi padre le solicitaba que lo fuera a ver casi a diario, ese tiempo era para médico y paciente una oportunidad de conversar  en el rol de amigos (mi hermano Gastón formaba parte de la comitiva, participando como oyente).

Frecuentemente mis padres eras invitados a comer a aquella casa y el general que no tomaba bebidas alcohólicas ni fumaba, antes de comer llevaba a sus invitados a recorrer la huerta, les ofrecía higos, peras, fresas cultivadas de modo que al sentarse a la mesa, ofrecía un aperitivo que nadie aceptaba. La charla sazonaba los platillos y aunque él repitiera alguna anécdota siempre era bienvenida como aquella que en la revolución se fracturó una pierna y una monjita lo atendió hasta dejarlo casi  sano, entonces él le dijo a la superiora, disculpe madre pero a sor Anita me la llevo, si no quién me cura. Cosa que llevó a la realidad.

El general contó varias veces que una de las vedets más hermosas del país se le acercó un día y le dijo: mi general, como usted puede ver yo cuento con una belleza singular y usted con una inteligencia superior, yo le propongo que tengamos un hijo que será una hermosa criatura con mi belleza y, con su inteligencia. Múgica con sarcasmo le contestó: ¿y si hereda su inteligencia y mi belleza? El General tuvo al menos un primer matrimonio en Zamora, vínculo matrimonial que se rompió muchos años atrás. Los hijos de los que se tienen noticias son: Janitzio dedicado a la política y Leticia hija única que procreó con la Señora Carolina Escudero de Múgica su última esposa y viuda que heredó la Tzipecua y la voluntad de trabajar a favor de los pueblos y comunidades a la orilla del lago.

II

Francisco J Múgica nació en Tingüindín Michoacán el 3 de septiembre de 1884, fue hijo de un maestro de escuela lo cual lo llevó a recorrer con su padre varios lugares del Estado. Al terminar la preparatoria se dedicó al periodismo con fuerte crítica al Porfiriato, en la línea socialista de los hermanos Flores Magón, después se sumó a las fuerzas de Obregón y más tarde se enroló con las fuerzas de Pascual Orozco iniciando el reparto agrario, con Lucio Blanco en Matamoros Tamaulipas en 1913. Su carrera militar lo llevó a ser general y lugarteniente de Carranza y Obregón donde conoció a Lázaro Cárdenas convirtiéndose Múgica en su ideólogo, papel que desempeñará hasta la expropiación petrolera. Sus diferencias con Obregón firmaron su sentencia de muerte de la que lo libró Lázaro Cárdenas.

En su participación en el Constituyente del 1917 se le reconoce como una de las mentes más brillantes. Los temas a los que se abocó fueron: religión, política, economía y educación, plasmados en los Artículos 3º, 27º y 123º Francisco J.  Múgica ha sido considerado ideólogo de la Revolución Mexicana. En el final de su vida militar se encargó del Heroico Colegio Militar de México, de la Comarca del Sur y fue gobernador de Tabasco así como lo había sido de Michoacán cuando Cárdenas fue nombrado dirigente del PNR. Múgica fue también Presidente del Tribunal Militar.

Al subir Lázaro Cárdenas a la Presidencia de la República en 1934 lo nombró Secretario de Economía Nacional y posteriormente de Comunicaciones y Obras Públicas. Es conocido ampliamente que fue Mujica quien construyó el andamiaje para la expropiación Petrolera (18 de marzo de 1938) consiente de la inconformidad que se ocasionaría al vecino país del norte y a Inglaterra principalmente. Hoy podemos ver esta medida como un hecho heroico de México como lo fue también en su escala, la Nacionalización de los Ferrocarriles y la implantación del Plan de Gobierno Sexenal. Cuando Cárdenas tuvo que apoyar a un candidato para la sucesión Presidencial desistió de proponer a Mujica, el candidato natural, por su postura radical de izquierda lo que podría generar inconformidad en la nación, optó por Ávila Camacho y a Múgica lo envió de Gobernador del Territorio de Baja California Sur, sitio casi despoblado lo que hizo pensar en un rompimiento de ambos generales. Personas cercanas a él saben que no fue así.

III

Al fin de su gobierno en Baja California el general se retiró para dedicarse a sus asuntos privados, además, desde su residencia la Tzipecua en Pátzcuaro organizó las principales prisiones del país, entre ellas las Islas Marías en donde lo consideraban “su Gobernador”. Fueron estos últimos años en Pátzcuaro cuando se reforzó la amistad con mi padre. Años después de su muerte, en la sobremesa de mi casa, mis papás hacían remembranzas de su amigo y nosotros éramos conscientes de la importancia que tuvieron para el país las decisiones que el Gobierno de México (Cárdenas y Múgica) tomaron en medio de los albores de la 2ª Guerra Mundial.

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