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Viajeras de Ítaca – In memoriam Ángel García Cook

  • Elizabeth Mejía

Nació en Teotitlán del Camino, Oaxaca en 1937, donde vivió hasta los 10 años, en 1948 su familia emigró a la Ciudad de México. Su primera vocación fue la de ingeniero, pero mientras cursaba los primeros semestres en la Facultad de Ingeniería de la UNAM, un amigo lo llevó a pedir informes en Moneda 13, al antiguo edificio de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, donde conoció a Felipe Montemayor, director de la escuela, y ahí les pagó 20 pesos de inscripción a cada uno y así fue como Ángel García descubrió, su verdadera vocación.

Siendo estudiante y alumno de José Luis Lorenzo, su tutor, lo orientó en sus primeros trabajos de campo, y lo envió a estudiar cursos de prehistoria y geología a la Facultad de Ciencias de Bordeaux, con François Bordes (1919-1981), el prehistoriador del Paleolítico más importante de Francia. También  es invitado para participar al lado del doctor Richard MacNeish, quien emprendería una importante exploración en la búsqueda de los orígenes de la domesticación de las plantas en Mesoamérica dentro de varias cuevas del Valle de Tehuacán, donde descubren la domesticación del Maíz. Trabajo que continua en los Andes Centrales, en Perú, buscando el origen y domesticación de las plantas, además de los camélidos, llamas y alpacas.

Fue un pilar en la creación de los métodos y técnicas para el salvamento arqueológico, derivado de la construcción de presas y gaseoductos, su mayor participación fue en la región de Puebla-Tlaxcala y la Huasteca. Así, otro de sus aportes fue en la huasteca, lugar al que dedicó unos 25 años de trabajo de investigación junto con su esposa, la profesora Leonor Merino, compañera de proyecto. En 1993, toma la encomienda de dirigir el un nuevo proyecto de investigación en Cantona, Puebla al que dedicó 22 años de trabajo.

Cantona es una importante ciudad con 27 canchas de juego de pelota, la elaborada planificación del sitio incluye una gran red de vías de caminos, calzadas, muros-calzadas, pasillos y calles perfectamente trazadas. y apenas se ha explorado el 1.7% del sitio.

Ángel García Cook cumple 55 años como arqueólogo en 2015; en octubre recibió el Pectoral de Juego de Pelota que otorga el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) por su valiosa labor, es profesor emérito desde 2012.

Aceptó ser jefe de la sección de Arqueolo­gía del antiguo Departamento de Prehistoria (1967-1972). Fue creador y jefe del Departamento de Salvamento Arqueológico (1978-1980), hoy en la dirección; miembro del Consejo de Arqueología y su presidente de 1979 a 1981. Como jefe del Departamento de Monumen­tos Prehispánicos (1980) impulsó su transformación. Fue director de Monumentos Prehispánicos (1980-1983), director de Arqueología (1989-1992), hoy Coordinación Nacional de Arqueología. Desde 1965 fue profesor de la ENAH. En 2014, la Universidad Popular Autónoma de Puebla creó la Cátedra Ángel García Cook en reconocimiento a su trayectoria. Ese año, el arqueólogo también recibió la Medalla UNESCO. Apenas en octubre pasado se le rindió un homenaje y el pasado domingo falleció, en paz descanse profesor.