imagotipo

Viajeras de Ítaca – La Xilitla de Eduard James, un paisaje mágico surrealista en la huasteca potosina

  • Guadalupe Mendoza Alcocer

 “Después de leer Leonora de Elena Poniatowska…”

I

La Huasteca es una región al oriente del territorio nacional, la caracteriza la abundancia de agua y el clima cálido y húmedo. La comida, la música y el baile, el huapango son su patrimonio inmaterial y parte importante de su identidad. En la huasteca potosina existe una población singular: Xilitla, pueblo cafetalero con casas de madera y techos de dos aguas, su desarrollo era similar al de los pueblos vecinos excepto que el río Tranquilín en su discurrir por la cañada  forma pozas, albercas de agua clara que reflejaban el cielo recortado por las frondas de los árboles de los costados que rítmicamente se entrecruzban.

II

Corren los últimos años de la década de los cuarentas, un hecho singular cambiará el destino de Xilitla, desde Laredo viene bajando un inglés al volante de un carro último modelo. A este hombre rico y amante de las orquídeas, le han informado que la huasteca baja es el paraíso y así llega a las pozas. Vestido con una túnica oriental alcanza las pequeñas albercas, tira su túnica y desnudo penetra en el agua exclamando “he llegado al edén, al paraíso”. Sus ojos descubren infinidad de orquídeas de diversos colores y formas. Instantes después, como una aparición, rodeado de mariposas monarca, aparece Plutarco Gastelum, hombre joven de origen yaqui que cautiva con su belleza natural a Edward James, el inglés recién llegado y futuro creador del Paisaje surrealista de Xilitla, en la huasteca potosina,

III

Edward James nació en 1907, en una cuna de oro en la corte británica, heredero de gran fortuna asistió a Oxford para cultivar su vocación artística. Le atraían las letras y las artes plásticas. Con sentido realista se descubrió como un crítico de sí mismo, veía en otros la maestría que a él le faltaba -así que si no puedo ser y hacer obras de arte, viviré en medio de ellas-. Se convirtió en mecenas de Dalí de Picasso y de Igor Stravinsky, vanguardias de su tiempo. Vivió entre Londres, París, Berlín y New York, conoció a Bretón a Max Ernst y en el éxodo de los españoles republicanos y los perseguidos por el fascismo que emigraron a New York James fue un gran benefactor, así llegó por primera vez a México, siguiendo la pista de la pintora española Remedios Varo y así conoció a Leonora Carrington.

IV

Una muestra del entusiasmo de Eduard James por el paraje las Pozas, lo cita Poniatowska después de una impresionante investigación documental “–Aquí en mi paraíso personal desafío a la muerte—vocea James con los brazos en alto” ya más tranquilo por la noche escribe “—mi casa tiene alas y en la profundidad de la noche canta”.

James adquiere 40 hectáreas de los terrenos de las pozas y más tarde construirá el Castillo, obra de semejante factura y estilo.

Haciendo una cita textual de Elena Poniatowka sobre la obra que construye James en las pozas: “levanta 38 esculturas de cemento; inmensas flores de pétalos de piedra, tréboles gigantes de cuatro hojas, anillos y víboras. Cuando Leonora le dice que quisiera ser un murciélago, a él se le ocurre el arco de los Murciélagos para rendirle homenaje como se lo rinde a Max Ernst. Construye la casa de los tres pisos, que pueden ser cinco. La casa de los peristilos. La casa de las plantas, las Puertas de San Pedro y San Pablo, La terraza de los tigres, El Palacio de Verano, nada va a ninguna parte, James invierte los arcos…” la escalera inconclusa al cielo. En la aplicación del color es un tributo al catalán Gaudí y a la geometría de Escher. Estar en las pozas en un día de lluvia es algo maravilloso.

COLOFÓN

Las Pozas en Xilitla son un ejemplo de Paisaje Cultural según citan las Cartas de ICOMOS, ratificadas por la UNESCO “Será la Convención del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2003 la que defina a los paisajes culturales como… todas las áreas topográficas y paisajes, las obras del hombre o las obras combinados entre el hombre y la naturaleza, incluyendo parques históricos y jardines, que posean valor desde el punto de vista arqueológico, histórico, estético, etnográfico o antropológico…” y luego en París, en 2005 se agregará que “Los paisajes son obra combinada de la naturaleza y el hombre, que ilustran la evolución de la sociedad y los asentamientos humanos en el transcurso del tiempo con la influencia de las restricciones físicas y/o las oportunidades presentadas por su ambiente natural y de las sucesivas fuerzas sociales, económicas o culturales”…

Hoy nos encontramos con las estructuras construidas por Edward James hace seis décadas, el agua que ha caído del cielo huasteco mas la que corre constantemente en el río Tranquilín han bañado cientos de veces y a veces golpeado las estructuras de piedra y concreto, han desprendido la capa de cimiento y las varillas aparecen como miembros desencarnados, ojalá que la Secretaría de SLP o la nacional tomen medidas de restauración y se conserve su obra de valor único en el territorio nacional.

guayus@hotmail.com