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Viajeras de Ítaca – Momento histórico dilemático

  • Paulina Latapí

Desde la mirada de la Historia, lo que hoy vivimos tiene que ver con que, en el momento actual, coexistan dos visiones del mundo que son fruto de procesos de larga duración.  Entenderlo nos permite cumplir esa función propia de la Historia que justo implica el delicioso ejercicio de comprender y explicarnos nuestro presente. A lo largo de este breve artículo, estimada lectora, estimado lector, usted podrá relacionar algunas situaciones muy relevantes tanto del ámbito nacional e internacional, desde la asunción al poder de Trump hasta el modelo educativo que se plantea hoy en nuestro país, observando la tensión entre dos visiones del mundo que están presentes.  Para abordarlo retomaremos algunos trabajos de Mario Carretero y de su equipo. Catedrático de Universidad Autónoma de Madrid,  Carretero ha dirigido cuantiosas investigaciones que han ejercido gran influencia en la Unión  Europea y en América Latina.

En la obra Aprender y pensar la historia Carretero compila, junto con James F. Voss, algunos trabajos que datan de 1994 y otros escritos para la edición del 2004. Encontramos un capítulo que lleva el título de “Forjar patriotas o educar cosmopolitas?  El pasado y el presente de la historia escolar en un mundo global.” Carretero coautora  con Miriam Krieger, docente investigadora de la Universidad de Buenos Aires.  Dan cuenta de algunos problemas teóricos asociados a una contradicción que identifican entre los objetivos cognitivos de la educación y los de carácter identitario ligados a la afectividad.   Para los autores, el origen del enfrentamiento entre las dos posturas, se finca en “los románticos, de carácter nacionalista, y los ilustrados, de carácter cognitivo universal”  (Carretero y Krieger, 2004, p. 89).  Los autores analizan las implicaciones que esa contradicción ha significado en algunos países en aspectos como son los objetivos de los planes de estudio, las temáticas de los programas y los libros de texto. Aseveran que en los objetivos, propósitos o fines predomina el carácter heredado del romanticismo  que permean derivados de nacionalismos políticos, culturales, y religiosos,  entre otros; en tanto que los contenidos disciplinares contienen mayormente contenidos que privilegian el razonamiento, por ejemplo la mediación para el pensamiento histórico.

Continuando en la misma línea, en una obra más reciente, los citados autores, como parte de proyectos auspiciados por la ANPCYT de Argentina, la DGICYT de España y la Universidad de Harvard, presentan otro capítulo que nos ayuda en este ejercicio de comprensión: “Enseñanza de la historia e identidad nacional a través de las efemérides escolares”.  Carretero y Krieger (2012)  hacen un esbozo histórico de la influencia que las posturas románticas y las nacionalistas han tenido en la escuela.  Los autores aseveran que, a lo largo del siglo XIX, “los objetivos romántico-societales se impusieron notablemente sobre los ilustrados-disciplinares” (p. 60) y que en las tres primeras décadas del siglo XX “y de un modo muy acentuado en las últimas décadas, vinculado seguramente con la aceleración de los procesos de globalización y el debilitamiento del Estado-nación” (p. 60).

Nosotros asentamos que hoy coexisten ambas visiones, en un entorno en el que, por una parte, se patentizan los ideales ilustrados en los procesos de unificación dentro de la globalización y,  por otra,  se viven procesos de fragmentación  con posturas románticas vinculadas de manera directa al  resurgimiento de los nacionalismos. Pensamos por ejemplo en el Breixit  en la Gran Bretaña o en la asunción de la presidencia de los Estados Unidos por parte de Donald Trump. Ahí se muestra de manera evidente la pervivencia de factores emotivos que inciden de manera directa en un voto.  O bien en el modelo educativo para implementarse en el 2018 en México que, por una parte enfatiza la enseñanza de procesos cognitivos y, por otra, introduce los componentes socioafectivos. Si en este último caso se lograran realmente equilibrar, digamos para que las niñas y niños aprendiesen a razonar reconociendo su emocionalidad  a fin de conducirse en el plano tanto individual como colectivo con inteligencia y madurez, entonces, entonces sí veríamos con esperanza el momento histórico actual,  pues el dilema podría comenzar a clarificarse de una manera fructífera.

Referencias

Carretero, M. y Kriger, M. (2004). Forjar patriotas o educar cosmopolitas?  El pasado y el presente de la historia escolar en un mundo global.   En M. Carretero y J. B. Voss (Comps.) Aprender y pensar la historia (pp. 71-98). Buenos Aires:  Amorrortu editores.

Carretero, M. y Kriger, M. (2012). Enseñanza de la historia e identidad nacional a través de las efemérides escolares.   En M. Carretero y J. A. Castorina (Comps.) La construcción del conocimiento histórico (pp. 55-80). Buenos Aires:  Paidós.

Entra foto. Pie. Dilema. Fotografía por Paulina Latapí.

platapik@prodigy.net.mx