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Viajeras de Ítaca – ¡Qué orgullo!

  • Paulina Latapí

Mientras usted está leyendo esto, estimado lector, estimada lectora, un equipo de científicos del Cinvestav (Centro de estudios Avanzados de Instituto Politécnico Nacional) de Querétaro, se encuentra haciendo un experimento relevante para la ciencia básica en las instalaciones de la Universidad de Stanford, en California. Quiero compartir aquí, de manera sencilla, lo que estos científicos hacen pues, en medio de tantas noticias pesimistas, una que nos hace sentir orgullo, cae de maravilla.

Resulta que este grupo, encabezado por el Dr. Alberto Herrera Gómez, forma parte del Área de Ciencias de Materiales, donde se encuentra el Laboratorio de Procesamiento y Caracterización de Nanopartículas. En éste, que es único en América Latina, reciben muestras para estudiar provenientes de diversos países y  procesan pequeñísimas partículas para su análisis tanto físico como químico. Para ello cuentan con equipos sofisticados y de difícil explicación para los no conocedores como yo, pero tan sólo nos sirva ejemplificarlo haciendo mención de un horno que puede elevar y bajar temperaturas hasta los mil grados en unos cuantos segundos. Este tipo de investigaciones resultan fundamentales  para el conocimiento de la materia en sí misma (avance de la ciencia) pero también tienen aplicaciones prácticas sobre todo para la industria eléctrica y electrónica. De hecho los microprocesadores, sin los cuales muchos de los aparatos de hoy no serían posibles, son uno de los objetos de estudio más importantes de este tipo de investigaciones.

La calidad e importancia de los resultados de Herrera y su equipo ha sido ampliamente  reconocida entre la comunidad especializada a nivel mundial.  Ello se constata con  el hecho de que la Organización Internacional de Normalización, que dicta las normas ISO, haya reconocido un error que Herrera identificó por lo que hoy se le ha pedido su colaboración para la elaboración de una norma (ISO TC-201) que define los estándares de caracterización de superficies. Ello implica que todo el mundo deberá seguir estos parámetros establecidos por México, por Querétaro, y ello, ello es todo un orgullo.

Y bien, según entiendo, lo que están haciendo ahora en Stanford tiene que ver con  la medición de procesos de oxidación de los metales, en las instalaciones que esta Universidad les presta para ello. Les auguramos un muy buen trabajo, acorde a todos los años y afanes dedicados. Si usted quiere conocer más detalles técnicos sobre este trabajo puede consultar un artículo en la revista de Conacyt en el siguiente link. http://www.conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/materiales/12433-proyecta-cinvestav-laboratorio-de-nanopeliculas-en-queretaro

platapik@prodigy.net.mx