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Viajeras de Ítaca – Teotihuacan

  • Elizabeth Mejía

Llamada la ciudad de los dioses, fue conocida por los mexicas quienes le dan el nombre con el que la conocemos. Esta ciudad prehispánica es emblemática de nuestro país, conocida en todo el mundo y poseedora de una de las pirámides más alta de nuestro país.

Teotihuacán es además, la primera zona arqueológica abierta al público a principios del siglo XX. Para poder abrirla a la visita las exploraciones iniciaron en 1880, ello significa que lleva unos 136 años de exploraciones, y a pesar de muchos equipos de investigación tanto nacionales como internacionales se calcula de un avance de quizás un 25 % de exploraciones, ya que un buen porcentaje de la ciudad se encuentra fuera del área de protección y bajo los barrios de los poblados de San Martín y de San Juan.

A lo largo de estos años de trabajo las interpretaciones han sido variadas y han cambiado radicalmente. Por ejemplo, en los años 40 se creía que el mítico “Tollan” sede de los toltecas estaba en Teotihuacán, lo que tiempo después fue descartado. De esta forma hoy sabemos que Teotihuacán fue habitada entre el 200 antes de Cristo y el año 550 después de Cristo, mientras que Tula, Hidalgo, sede de Tollan vivió entre el 500 y 1,200 después de Cristo. En los años 70 se decía que la ciudad fue abandonada por una gran sequía y se suponía que era gobernada por una sola persona.

Hallazgos recientes a cargo de connotados investigadores como la doctora Linda Manzanilla o Ruben Cabrera, por citar algunos, muestran que Teotihuacán fue una ciudad dividida en cuatro co-gobiernos, es decir, en cuatro distritos, los que tuvieron barrios regidos por una clase media y cada uno tenía dioses tutelares y animales que los protegían y que en un inicio serían aves de rapiña, jaguares, serpientes y cánidos.

Mantuvo un área ceremonial, otra administrativa, un espacio habitacional para la élite y artesanos foráneos quienes tenían malas condiciones laborales. También sabemos que algunos de estos barrios fueron habitados por extranjeros, lo que hizo de Teotihuacán una ciudad cosmopolita y se han identificado a oaxaqueños, huastecos y recientemente se han hallado osamentas mayas. Sin embargo, esto significó una gran desigualdad social donde la élite se enriquecía y los artesanos estaban cada vez más empobrecidos.

Las nuevas exploraciones demuestran que la ciudad misma estaba dividida en cuadrantes con animales míticos a cargo de cada sector, pero esto no fue permanente, la doctora Manzanilla enfatiza como “en el Mural de los animales mitológicos se observa a dos serpientes que son atacadas por felinos, cánidos y aves de rapiña, pero el único animal que aparece y que no las ataca, es el pez, que quizá es el emblema de Teopancazco que está precisamente en el cuadrante (o en el distrito) de la serpiente emplumada, por ello, y en opinión de Linda Manzanilla, la destrucción de la Pirámide de la Serpiente Emplumada se debió probablemente a que ese grupo quiso acceder al gobierno único y fue expulsado de la ciudad hacia el año 350 d.C., además de que quizá esos mismos expulsados llegaron a Tikal en 378 d.C”.

Ella remata comentando como “entre los años 350 y 550 d.C. hubo cambios ambientales, actividad solar, el Xitle hizo erupción por esa época y no sabemos si un nuevo grupo demográfico llegó a Teotihuacán”,  todo esto contribuyó a un cambio radical que derrocó a la élite teotihuacana y que se identifica como su colapso… pero esa es una historia que contaremos después.