imagotipo

Viajeras de Ítaca – Vasija de piedra

  • Elizabeth Mejía

Por más que nuestra vida se vea modernizada y que la tecnología dé pasos agigantados, los mexicanos seguimos valorando una salsa elaborada en un molcajete. Sin embargo, poco nos detenemos a meditar en el objeto mismo. La palabra molcajete deriva del náhuatl y mollicaxtli y temolcaxitl, que significa vasija o cajete de piedra, y la piedra para moler se le conoce como tejolote, que deriva de la palabra náhuatl texolotl que tiene dos vocablos tetl y xólotl, el primero significa piedra y el segundo muñeco, así que es un muñeco de piedra.

De esta forma, la vasija o cuenco siempre tiene tres patas y puede o no tener vertedero. Se elabora con piedra volcánica, geológicamente conocido como basalto de grano medio o fino. Para usar esta vasija de piedra se muele con un pistilo o tejolote sobre la superficie del interior del cajete, de modo que históricamente nos ubicamos en la era de piedra, usando una herramienta ancestral, ya que en México el molcajete se utiliza desde que se domesticó el maíz, hace unos 6,000 años; y antes de esa época los recipientes de piedra no tenían patas y se les conoce como morteros, aunque el uso de morteros continua hasta la llegada de los españoles, se usa para moler rocas, materiales para la construcción e incluso varios tipos de granos, lo que incluye maíz.

Actualmente, las rocas se extraen de unos tres o cuatro lugares como Puebla, Oaxaca, Hidalgo y Jalisco. Pero en época prehispánica, prácticamente en cualquier lugar con volcanes existe la posibilidad de conseguir basalto, por ello los antiguos habitantes, con gran conocimiento de su entorno extraían y fabricaban metates del lugar más cercano a ellos, o bien, si en su lugar de origen no hubo volcanes los obtenían por medio del comercio o del intercambio. Así, en la región Olmeca donde no hay esta clase de rocas, las obtuvieron de los Tuxtlas, en Veracruz, o del actual Chiapas al sur. En tanto que en la Sierra Gorda, que es un ambiente geológico de rocas calizas (donde solo hay mármol y rocas calizas no hay volcanes), los prehispánicos llevaron los metates de Hidalgo. Ya extraídas las rocas en época antigua la fabricación era por tallado con golpes con una piedra más dura y luego se tallaba. Actualmente se utilizan herramientas eléctricas y de metal.

Las vasijas de piedra o morteros son un elemento universal que tiene paralelos en muchas culturas en donde se consumen granos molidos y pueden ser portátiles como nuestros metates o morteros mexicanos, o ser un ahuecamiento en las rocas, que también son universales y que se conocen como morteros fijos. Por otro lado, los morteros y metates no son los únicos aportes de la época prehispánica a la cocina moderna, ya que también hay otros elementos como los metates y de los que escribiremos en otra ocasión.

Nos gustaría conocer tu opinión y sugerencias al correo toluquilla2000@yahoo.com.mx