/ miércoles 8 de enero de 2020

Los libros de autoayuda

Vitral

Conozco gente que casi brama y despotrica contra los libros de autoayuda. Los consideran tontos, inútiles, simplones, etcétera. Afirman que no aportan nada, que hay que leer a verdaderos filósofos, a los grandes pensadores. Les he preguntado que a cuáles han leído, y trastabillando algunos me responden que … bueno … a Platón … a Aristóteles …y como cuál libro de ellos, les pregunto … bueno … los Diálogos … cuál Diálogo … me han dicho que en ese momento no se acuerdan exactamente... Si leyeran más a fondo o releyeran, suponiendo que eso fuera cierto, encontrarían que muchos de los conceptos planteados en los textos de los grandes filósofos y/o filosofías, se encuentran también, más o menos desarrollados, en los vituperados libros de autoayuda

Hoy quiero citar, como ejemplo, el concepto de “acéptate tal como eres”, que se repite insistentemente en el libro Tú puedes sanar tu vida, de Louise L. Hay (Ed. Diana). Ella fue una importante escritora de libros de autoayuda. Para los que critican estos libros como huecos, incluso tontos, light, el concepto citado sería incluido en dicha adjetivación, pero en cambio, si lo encuentran en un texto filosófico, entonces lo exaltan y lo citan, con su fuente por supuesto, para que tenga más fuerza. Pues bien, el mismo concepto lo he encontrado en la filósofa tántrica en los comentarios al libro sagrado hindú, que tiene cinco mil años de antigüedad, el Vigyan Bhairav Tantra. Acerca de este libro, Osho comenta en El libro de los secretos, capítulo 2: “El tantra dice que te aceptes a ti mismo tal como eres. Es una aceptación profunda”.

Exactamente el mismo concepto, pero si lo indica un libro de autoayuda es basura para muchos, o cuando menos no digno de importancia. En cambio, si la cita viene de un libro filosófico, entonces es digno de tomarse en cuenta y recomendarse. Y como este concepto apuntado aquí, he leído acerca de muchos otros que encuentro en ambas partes, libros de autoayuda y libros de filosofía, lo cual lleva a algunas conclusiones: a.) los humanos funcionamos en gran medida a partir de prejuicios, nos falta mucho aparato crítico para cuestionar infinidad de ideas falsas a partir de las cuales actuamos; b.) nos falta conocernos profundamente para ver de dónde viene lo que creemos. Nos falta conocer nuestra esencia, ir a lo fundamental en casi todos los temas y conceptos que nos construyen.

Los libros de autoayuda pueden servir como un primer acercamiento a diversos temas de la filosofía. Cierto es que pueden existir diversas calidades entre estos textos, pero aún así, cualquiera puede servir como primer paso. El punto es precisamente el señalado, ir más y más a fondo en los temas abordados, pero sobre todo llevarlos a la práctica, ya que ahí está el campo fértil en donde se cosechan las flores, la práctica es la escuela del aprendizaje y la evolución. Hay que acercarse sin miedo y sin prejuicios a estos libros, verlos como una primera puerta. Claro, este paso no es necesario para todos, es sólo para el que guste, para el que lo necesite, cada quien tiene su propio nivel. Cuando el alumno está preparado –dice un refrán– aparece el Maestro. A cada uno según su momento.

Otro de los temas recurrentes en los libros de autoayuda es el de conocerse a sí mismo. La autora de libros de autoayuda Lise Bourbeau insiste en sus libros en la importancia vital de conocerse y aceptarse. Es otro concepto que se emparenta con los grandes temas de la filosofía y sus autores, como por ejemplo Pitágoras, Sócrates, Platón. Para estos filósofos es una cuestión vital conocerse a sí mismo. Sócrates lo señala con una contundencia que nunca es suficiente. Pero aquí volvemos a lo mismo. Si lo señalan autores de libros de autoayuda, parecen, según algunos, ideas ilusas, guangas, bobaliconas. Ah, pero si citamos a los filósofos griegos, entonces sí son conceptos dignos de tomarse en cuenta.

Muchos presumen de filosofías que no conocen ni nunca han leído más allá de alguna reseña, y sin embargo, se atreven a señalar como basura a los libros de autoayuda. Cualquier verdadero amante de la filosofía sabe que ésta parte de las preguntas más elementales, más simples, de las que incluso parecen infantiles. No es necesario ser filósofo profesional para interesarse por la filosofía. Incluso, como ya lo señaló Antonio Gramsci existe la filosofía profesional y la filosofía de la gente común. En cierto sentido, todo ser humano es un filósofo en la medida que tiene una concepción, aunque sea mínima, respecto a los temas más importantes de la vida humana. ¿De dónde venimos, a dónde vamos, para qué vivimos, cuál es el origen de la vida? Dice Antonio Gramsci: “En su concepción, la filosofía como actividad humana y resultado de ella, encarna la cultura en sus expresiones económicas, políticas, jurídicas, éticas, estéticas, etc. y en los niveles cotidianos, psicológicos e ideológicos, integrados en una especial concepción del mundo que da cuenta de la existencia humana en su devenir progresivo en la historia. Por ello, explica Gramsci: " la filosofía de una época histórica no es, por consiguiente, otra cosa que la "historia" de dicha época (...) Historia y filosofía son indispensable, en ese sentido forman un bloque … Gramsci no niega el valor de la filosofía de los filósofos, lo que sí rechaza es que se eleve y estatuya como única filosofía, al margen de sus fuentes nutricias (realidad, cultura, formas ideológicas) y los otros saberes producidos por las masas en sus diversas manifestaciones, que en última instancia, todos conforman la totalidad filosófica en forma de concepción del mundo".

Es necesario dejar atrás las poses y comprender que cada quien tiene su nivel, y que a nadie le hace mal amarse y conocerse cada día más a sí mismo, venga de donde venga la idea. Desde los niveles básicos que proporcionan los libros de autoayuda se puede ir escalando hasta el estudio, conocimiento y praxis de los grandes sistemas filosóficos. La luz de la sabiduría brilla y es para todos. Volveremos al tema.

https://escritosdeaft.blogspot.com

***FRAGMENTO DESTACADO

Es necesario dejar atrás las poses y comprender que cada quien tiene su nivel, y que a nadie le hace mal amarse y conocerse cada día más a sí mismo, venga de donde venga la idea. Desde los niveles básicos que proporcionan los libros de autoayuda se puede ir escalando hasta el estudio, conocimiento y praxis de los grandes sistemas filosóficos.

Conozco gente que casi brama y despotrica contra los libros de autoayuda. Los consideran tontos, inútiles, simplones, etcétera. Afirman que no aportan nada, que hay que leer a verdaderos filósofos, a los grandes pensadores. Les he preguntado que a cuáles han leído, y trastabillando algunos me responden que … bueno … a Platón … a Aristóteles …y como cuál libro de ellos, les pregunto … bueno … los Diálogos … cuál Diálogo … me han dicho que en ese momento no se acuerdan exactamente... Si leyeran más a fondo o releyeran, suponiendo que eso fuera cierto, encontrarían que muchos de los conceptos planteados en los textos de los grandes filósofos y/o filosofías, se encuentran también, más o menos desarrollados, en los vituperados libros de autoayuda

Hoy quiero citar, como ejemplo, el concepto de “acéptate tal como eres”, que se repite insistentemente en el libro Tú puedes sanar tu vida, de Louise L. Hay (Ed. Diana). Ella fue una importante escritora de libros de autoayuda. Para los que critican estos libros como huecos, incluso tontos, light, el concepto citado sería incluido en dicha adjetivación, pero en cambio, si lo encuentran en un texto filosófico, entonces lo exaltan y lo citan, con su fuente por supuesto, para que tenga más fuerza. Pues bien, el mismo concepto lo he encontrado en la filósofa tántrica en los comentarios al libro sagrado hindú, que tiene cinco mil años de antigüedad, el Vigyan Bhairav Tantra. Acerca de este libro, Osho comenta en El libro de los secretos, capítulo 2: “El tantra dice que te aceptes a ti mismo tal como eres. Es una aceptación profunda”.

Exactamente el mismo concepto, pero si lo indica un libro de autoayuda es basura para muchos, o cuando menos no digno de importancia. En cambio, si la cita viene de un libro filosófico, entonces es digno de tomarse en cuenta y recomendarse. Y como este concepto apuntado aquí, he leído acerca de muchos otros que encuentro en ambas partes, libros de autoayuda y libros de filosofía, lo cual lleva a algunas conclusiones: a.) los humanos funcionamos en gran medida a partir de prejuicios, nos falta mucho aparato crítico para cuestionar infinidad de ideas falsas a partir de las cuales actuamos; b.) nos falta conocernos profundamente para ver de dónde viene lo que creemos. Nos falta conocer nuestra esencia, ir a lo fundamental en casi todos los temas y conceptos que nos construyen.

Los libros de autoayuda pueden servir como un primer acercamiento a diversos temas de la filosofía. Cierto es que pueden existir diversas calidades entre estos textos, pero aún así, cualquiera puede servir como primer paso. El punto es precisamente el señalado, ir más y más a fondo en los temas abordados, pero sobre todo llevarlos a la práctica, ya que ahí está el campo fértil en donde se cosechan las flores, la práctica es la escuela del aprendizaje y la evolución. Hay que acercarse sin miedo y sin prejuicios a estos libros, verlos como una primera puerta. Claro, este paso no es necesario para todos, es sólo para el que guste, para el que lo necesite, cada quien tiene su propio nivel. Cuando el alumno está preparado –dice un refrán– aparece el Maestro. A cada uno según su momento.

Otro de los temas recurrentes en los libros de autoayuda es el de conocerse a sí mismo. La autora de libros de autoayuda Lise Bourbeau insiste en sus libros en la importancia vital de conocerse y aceptarse. Es otro concepto que se emparenta con los grandes temas de la filosofía y sus autores, como por ejemplo Pitágoras, Sócrates, Platón. Para estos filósofos es una cuestión vital conocerse a sí mismo. Sócrates lo señala con una contundencia que nunca es suficiente. Pero aquí volvemos a lo mismo. Si lo señalan autores de libros de autoayuda, parecen, según algunos, ideas ilusas, guangas, bobaliconas. Ah, pero si citamos a los filósofos griegos, entonces sí son conceptos dignos de tomarse en cuenta.

Muchos presumen de filosofías que no conocen ni nunca han leído más allá de alguna reseña, y sin embargo, se atreven a señalar como basura a los libros de autoayuda. Cualquier verdadero amante de la filosofía sabe que ésta parte de las preguntas más elementales, más simples, de las que incluso parecen infantiles. No es necesario ser filósofo profesional para interesarse por la filosofía. Incluso, como ya lo señaló Antonio Gramsci existe la filosofía profesional y la filosofía de la gente común. En cierto sentido, todo ser humano es un filósofo en la medida que tiene una concepción, aunque sea mínima, respecto a los temas más importantes de la vida humana. ¿De dónde venimos, a dónde vamos, para qué vivimos, cuál es el origen de la vida? Dice Antonio Gramsci: “En su concepción, la filosofía como actividad humana y resultado de ella, encarna la cultura en sus expresiones económicas, políticas, jurídicas, éticas, estéticas, etc. y en los niveles cotidianos, psicológicos e ideológicos, integrados en una especial concepción del mundo que da cuenta de la existencia humana en su devenir progresivo en la historia. Por ello, explica Gramsci: " la filosofía de una época histórica no es, por consiguiente, otra cosa que la "historia" de dicha época (...) Historia y filosofía son indispensable, en ese sentido forman un bloque … Gramsci no niega el valor de la filosofía de los filósofos, lo que sí rechaza es que se eleve y estatuya como única filosofía, al margen de sus fuentes nutricias (realidad, cultura, formas ideológicas) y los otros saberes producidos por las masas en sus diversas manifestaciones, que en última instancia, todos conforman la totalidad filosófica en forma de concepción del mundo".

Es necesario dejar atrás las poses y comprender que cada quien tiene su nivel, y que a nadie le hace mal amarse y conocerse cada día más a sí mismo, venga de donde venga la idea. Desde los niveles básicos que proporcionan los libros de autoayuda se puede ir escalando hasta el estudio, conocimiento y praxis de los grandes sistemas filosóficos. La luz de la sabiduría brilla y es para todos. Volveremos al tema.

https://escritosdeaft.blogspot.com

***FRAGMENTO DESTACADO

Es necesario dejar atrás las poses y comprender que cada quien tiene su nivel, y que a nadie le hace mal amarse y conocerse cada día más a sí mismo, venga de donde venga la idea. Desde los niveles básicos que proporcionan los libros de autoayuda se puede ir escalando hasta el estudio, conocimiento y praxis de los grandes sistemas filosóficos.

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