Venden sus tierras el 30% de los ejidatarios

Por Patricia López Núñez

  · jueves 25 de octubre de 2018

Pierde campo rentabilidad por falta de apoyo, se advirtió en la instalación de la Comisión de Desarrollo Agropecuario y Rural Sustentable. Fotos: Miriam Martínez

Entre el 20 y el 30% de los 33 mil ejidatarios que tiene Querétaro vendieron sus tierras de manera total o parcial en los últimos 26 años por la baja rentabilidad y hay riesgo de que se pierdan más por el crecimiento en Colón y Pedro Escobedo, dijo el presidente del Congreso Agrario Permanente, Juan Manuel Castillo Barragán, con motivo de la instalación de la Comisión de Desarrollo Agropecuario y Rural Sustentable de la legislatura local.

Durante la sesión de instalación, afirmó que las mejores tierras del campo están en Colón y las mejores tierras de riego están en Pedro Escobedo, pero se perderán con el desarrollo habitacional, industrial y el crecimiento del Aeropuerto. Recordó que en 1980 el estado tenía una población 45% rural y 55% urbana, pero hoy tiene una proporción de 70% urbana y 30% rural.

Inician los trabajos de la Comisión del Medio Ambiente./Patricia López

Ante los integrantes de la Comisión y el secretario de Desarrollo Agropecuario estatal, el líder campesino puntualizó que hoy se tienen 380 núcleos agrarios pero “llegamos al tope y hay ejidatarios que ya no tienen tierras”, a otros ya no les interesan la producción, sobre todo en Colón, donde son tierras de temporal y el metro cuadrado supera los 500 pesos.

En ese precio, una hectárea puede venderse en cinco millones de pesos, lo que es muy atractivo para los ejidatarios, además que el 70% de los campesinos viven en la indefensión jurídica y son vulnerables a los especuladores.

“En algunas partes ya desapareció la actividad, ya no siembran, hay otra parte donde continúan sembrando en los ciclos agrícolas, pero es preocupante porque va la mancha urbana. El 20 o 30% de los ejidatarios ya vendieron sus tierras en su totalidad o una parte de sus tierras, queda el 70% en propiedad”, insistió.

Durante la sesión de instalación, la presidenta de la comisión, diputada Laura Patricia Polo Herrera aseguró que la seguridad alimentaria es una cuestión prioritaria del desarrollo rural sustentable, que debe traducirse en el presupuesto, que apenas tuvo un aumento de cinco millones de pesos este año, en comparación con el presupuesto 2017.