Israel pone punto final a 500 días de crisis

Benjamin Netanyahu será primer ministro por quinta vez, con un juicio en puerta acusado por corrupción

EFE y AFP

  · lunes 18 de mayo de 2020

Benjamin Netanyahu y Benny Gantz tomaron hoy posesión de sus cargos en Jerusalén / Foto: AFP

JERUSALÉN. Benjamín Netanyahu tomó posesión hoy como primer ministro de un Gobierno unitario israelí, puesto en el que se alternará con el centrista Beny Gantz, en lo que será su quinto mandato (el cuarto consecutivo), que asume acusado de corrupción y a una semana de acudir a juicio.

El Ejecutivo, con carácter de emergencia por el coronavirus y con el mayor número de ministros (34) de la historia del país, sacó el día de ayer del bloqueo a Israel, que necesitó de tres elecciones en menos de un año y una pandemia para tener gobierno, Así se puso fin a 500 días de crisis.

Un gobierno que iniciará "un proceso histórico" con la anexión de parte del territorio palestino de Cisjordania, según anunció Netanyahu, pese a las advertencias de la comunidad internacional.

"Acercará la paz porque la paz está basada en la verdad", defendió Netanyahu ante los reproches de los miembros de la Lista Unida Árabe (la tercera fuerza del Parlamento israelí) que le acusaron ayer de trabajar "para todo lo contrario".

Por primera vez en una década, un Ejecutivo israelí contempla un nombre diferente al de Netanyahu para la jefatura de gobierno, que está previsto que en año y medio pase a Gantz, exactamente el 17 de noviembre de 2021.

Netanyahu y Gantz juraron su cargo como primer ministro y primer ministro alterno respectivamente, lo que permitirá al político centrista, que mientras ocupará la cartera de Defensa, asumir directamente la jefatura de gobierno en 18 meses.

Una mayoría de 73 diputados de los 120 del Parlamento israelí (Knéset) apoyó el nuevo Ejecutivo, durante una crispada sesión en la que la oposición interrumpió y criticó la controvertida alianza de los líderes, hasta hace poco rivales.

"Decidimos dejar a un lado las divisiones y enfrentarnos a los desafíos que la pandemia nos plantea en materia de salud, economía y sociedad", dijo Netanyahu, líder del partido derechista Likud.

En el mismo sentido, Gantz, líder de Azul y Blanco, apeló a la "reconciliación" y respaldó el "gobierno de unidad nacional" al considerar que la alternativa era "una especie de guerra civil".

Con más de una treintena de ministros, será el gobierno más amplio de la historia del país, y quizá también "el más caro", criticó el nuevo líder de la oposición, Yair Lapid -un excompañero de Gantz en "Azul-Blanco"- quien afirmó que "los israelíes merecen algo mejor".

ECONOMÍA Y CORONAVIRUS

El desafío al que se enfrenta el nuevo gobierno es doble: enderezar la economía del país, en el que la tasa de desempleo se disparó del 3,4% de antes de la epidemia al 27%, pero evitando una segunda ola de contagios.En sus primeros seis meses, el gobierno priorizará legislar medidas relativas al coronavirus, que ha provocado una de las peores crisis económicas en el país con un aumento del paro de menos de 4% a más de 25% en dos meses.

Además, Netanyahu confirmó ayer que liderará la polémica anexión del Valle del Jordán y las colonias israelíes de Cisjordania, que contempla el plan formulado por el presidente de EU, Donald Trump, aunque no mencionó la fecha del 1 de julio que recogía el acuerdo de gobierno inicial.

"Llegó el momento de que cualquiera que crea en la justicia de nuestros derechos en la Tierra de Israel se una a un gobierno dirigido por mí para lograr un proceso histórico juntos", declaró Netanyahu.

El plan ha sido rechazado por palestinos y diferentes actores internacionales. Según indicó Jordania, el proyecto llevará a "la región hacia más conflictos".


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