/ domingo 1 de octubre de 2023

El cronista sanjuanense | Fundación del Colegio Centro Unión


En los años cuarenta del siglo XX, la ciudad de San Juan del Río se desenvolvía en medio de un ambiente apacible, posterior a haber sufrido una época de abundantes percances, entre ellos, la educación laica, el cierre de los templos al culto religioso y el reparto agrario.

En 1943 el entonces gobernador de Querétaro, Agapito Pozo Balbás, apoyo la educación primaria tanto en zonas urbanas como rurales de la entidad, así mismo, facilitó la creación de escuelas particulares.

En aquel tiempo, funcionaban en la ciudad dos escuelas federales, una para niñas y otra para niños, más otra escuela particular para educación de niñas que atendían religiosas guadalupanas. La iglesia católica, que tradicionalmente mantenía una escuela apostólica para niños, en 1943 dejó de funcionar.

La necesidad de contar con una escuela católica para niños preocupó al párroco Guillermo Romero, quien acudió al antiguo Colegio Centro Educativo de Querétaro solicitando se pudiera traer a un maestro para continuar con la enseñanza de los niños en San Juan del Río.

Atendiendo la solicitud del cura Romero, fue asignado el maestro Maurilio Morelos, quien había recibido recientemente el título de Maestro Normalista de Enseñanza Primaria Elemental y Superior, y quien había sido director del Centro Educativo de Querétaro por varios años.

Según apuntes del cronista José G. Velázquez Quintanar, al poco tiempo de llegar el maestro Maurilio ya tenía un nutrido grupo de alumnos a quienes enseñaba en unos cuartos que prestó el señor Reynaldo Peña, un boticario que tenía estos espacios detrás de su establecimiento en el centro de la ciudad. Al mes de la estancia del maestro ya no cabían los alumnos en los improvisados salones.

Con el respaldo del cura párroco y de algunos padres de familia, consiguieron la casa marcada con el número 23 de la Avenida Juárez poniente, la que adaptaron para cambiar allí la escuela. Esta casa era espaciosa y permitía aceptar a un gran número de estudiantes.

Fue el 4 de febrero de 1944 cuando, por decisión del propio maestro Maurilio Morelos Romero, se puso a este espacio educativo el nombre de Colegio Centro Unión y su lema “Moralidad, estudio y disciplina”. Así, Morelos queda como director del colegio e inicia los trámites para su incorporación a la Secretaría de Educación Pública.

Aquella amplia casa tenía un jardín al centro, rodeado por arcadas con pasillos y cuartos que dieron cabida a los seis grados que necesitaba la educación primaria.

El maestro Maurilio promovía entre los alumnos una educación integral, incluyendo la formación religiosa; materia que él mismo impartía dos veces a la semana. Por su gran devoción a la Virgen de Guadalupe, los viernes primero y los días doce de cada mes, llevaba a los alumnos a la parroquia para que se confesaran.

Los primeros docentes que se desempeñaron en el colegio, a parte del profesor Maurilio, fueron la señorita Pepita, una encantadora viejecita que enseñaba las primeras letras con paciencia y cariño, muchos que fueron sus alumnos la recordaban con gratitud. En segundo grado, don Juanito, que sin tener el título de maestro, tenía la experiencia suficiente para enseñar siguiendo las indicaciones de Maurilio al pie de la letra. \u0009En tercer y cuarto grados, estuvo a cargo don Apolinar Ortiz, quien impartía gran disciplina a los estudiantes. El profesor Maurilio atendía a los grados quinto y sexto. Como instructor de educación física se contó con el sargento Jesús Valencia.

Esta es la fundación e inicio del Colegio Centro Unión en la ciudad de San Juan del Río, el cual, para 1944, llegó a atender un centenar de alumnos.

El Colegio Centro Unión cumplirá ochenta años en 2024, manteniendo encendida la flama que dejó imperecedera el insigne maestro Maurilio Morelos Romero con su perseverante labor educativa.



En los años cuarenta del siglo XX, la ciudad de San Juan del Río se desenvolvía en medio de un ambiente apacible, posterior a haber sufrido una época de abundantes percances, entre ellos, la educación laica, el cierre de los templos al culto religioso y el reparto agrario.

En 1943 el entonces gobernador de Querétaro, Agapito Pozo Balbás, apoyo la educación primaria tanto en zonas urbanas como rurales de la entidad, así mismo, facilitó la creación de escuelas particulares.

En aquel tiempo, funcionaban en la ciudad dos escuelas federales, una para niñas y otra para niños, más otra escuela particular para educación de niñas que atendían religiosas guadalupanas. La iglesia católica, que tradicionalmente mantenía una escuela apostólica para niños, en 1943 dejó de funcionar.

La necesidad de contar con una escuela católica para niños preocupó al párroco Guillermo Romero, quien acudió al antiguo Colegio Centro Educativo de Querétaro solicitando se pudiera traer a un maestro para continuar con la enseñanza de los niños en San Juan del Río.

Atendiendo la solicitud del cura Romero, fue asignado el maestro Maurilio Morelos, quien había recibido recientemente el título de Maestro Normalista de Enseñanza Primaria Elemental y Superior, y quien había sido director del Centro Educativo de Querétaro por varios años.

Según apuntes del cronista José G. Velázquez Quintanar, al poco tiempo de llegar el maestro Maurilio ya tenía un nutrido grupo de alumnos a quienes enseñaba en unos cuartos que prestó el señor Reynaldo Peña, un boticario que tenía estos espacios detrás de su establecimiento en el centro de la ciudad. Al mes de la estancia del maestro ya no cabían los alumnos en los improvisados salones.

Con el respaldo del cura párroco y de algunos padres de familia, consiguieron la casa marcada con el número 23 de la Avenida Juárez poniente, la que adaptaron para cambiar allí la escuela. Esta casa era espaciosa y permitía aceptar a un gran número de estudiantes.

Fue el 4 de febrero de 1944 cuando, por decisión del propio maestro Maurilio Morelos Romero, se puso a este espacio educativo el nombre de Colegio Centro Unión y su lema “Moralidad, estudio y disciplina”. Así, Morelos queda como director del colegio e inicia los trámites para su incorporación a la Secretaría de Educación Pública.

Aquella amplia casa tenía un jardín al centro, rodeado por arcadas con pasillos y cuartos que dieron cabida a los seis grados que necesitaba la educación primaria.

El maestro Maurilio promovía entre los alumnos una educación integral, incluyendo la formación religiosa; materia que él mismo impartía dos veces a la semana. Por su gran devoción a la Virgen de Guadalupe, los viernes primero y los días doce de cada mes, llevaba a los alumnos a la parroquia para que se confesaran.

Los primeros docentes que se desempeñaron en el colegio, a parte del profesor Maurilio, fueron la señorita Pepita, una encantadora viejecita que enseñaba las primeras letras con paciencia y cariño, muchos que fueron sus alumnos la recordaban con gratitud. En segundo grado, don Juanito, que sin tener el título de maestro, tenía la experiencia suficiente para enseñar siguiendo las indicaciones de Maurilio al pie de la letra. \u0009En tercer y cuarto grados, estuvo a cargo don Apolinar Ortiz, quien impartía gran disciplina a los estudiantes. El profesor Maurilio atendía a los grados quinto y sexto. Como instructor de educación física se contó con el sargento Jesús Valencia.

Esta es la fundación e inicio del Colegio Centro Unión en la ciudad de San Juan del Río, el cual, para 1944, llegó a atender un centenar de alumnos.

El Colegio Centro Unión cumplirá ochenta años en 2024, manteniendo encendida la flama que dejó imperecedera el insigne maestro Maurilio Morelos Romero con su perseverante labor educativa.