/ sábado 16 de octubre de 2021

Río Querétaro: afluente de basura, inseguridad y hasta drogas

Comerciantes y vecinos se quejan de proliferación de indigentes en Avenida Universidad, entre Juárez y Corregidora

Comerciantes de la zona afirman que dentro del Río Querétaro, entre las calles Benito Juárez y Corregidora Norte en avenida Universidad, hay una proliferación de personas en situación de calle que contamina el espacio y los alrededores al dejar basura y hacer sus necesidades a plena luz del día, además de generar inseguridad por la venta y consumo de drogas.

Según locatarios, ha sido paulatino el crecimiento de esta población, que encontró refugio debajo de los puentes de esta transitada avenida a un costado del primer cuadro del Centro Histórico de la ciudad, situación que no ha pasado desapercibida por la población que diariamente recorre este sitio.

Incluso refirieron que este suceso ha cambiado la percepción de seguridad que se tiene, puesto que desconfían de estas personas a quienes señalan de venta y consumo de drogas, lo que ha hecho que muchas personas, principalmente mujeres, eviten transitar por la avenida durante las mañanas y en horarios nocturnos.

Si bien, señalaron, esta problemática no es reciente, pues afirman lleva cerca de diez años que notaron estas actividades, en los años próximos aumentó considerablemente, pues es un sitio de paso para muchos, aunque sí hay una gran concentración de ellos de manera continua.

“No hemos tenido problemas de violencia, ni nuestros clientes, pero sí molesta que saquen la basura de las bolsas y dejen todo regado alrededor. Nada más llegamos en la mañana y ya está todo el reguero que nosotros tenemos que limpiar y ahí en el Río está peor. Ese es mi único problema con ellos”, comentó a este medio un dueño de local de esta zona.

En común afirmaron que la mendicidad es un asunto frecuente, además de que continuamente los encuentran haciendo sus necesidades en el Río Querétaro o en espacios dentro aledaños, muchas veces al ojo público sin que las autoridades hagan algo al respecto.

“No tengo nada contra ellos, pero el gobierno debería hacer algo. El problema es que sabemos que no todas las personas son así. Hay muchos que vienen de paso, pero por uno que otro, pagan todos. Hay personas que solían correr por aquí, sobre todo mujeres, pero ya no se sienten seguras”, comentó Domingo Lara, trabajador de un negocio en esta avenida.

Foto: Fernando Reyes | Diario de Querétaro

La opinión general es que ningún negocio se ha visto afectado momentáneamente por este suceso, pero sí temen que al no haber intervención de las autoridades se convierta en un lugar inseguro para la población, que de manera directa los perjudique.

Asimismo, lamentaron que el Río Querétaro se utilice para la venta y consumo de drogas y bebidas embriagantes, acciones que son frecuentes todo el día, por lo que poco a poco las personas que buscan un espacio de convivencia han tenido que alejarse.

“A lo lejos se ve lo que venden. Llegan varios, se quedan ahí por horas y nada más ves como se le acercan personas todo el tiempo. Aquí hay mucho de esto y ni lo hubiéramos imaginado, pues están en pleno Centro. Todavía dijeras que más hacia La Piedad, pero no, así está el mero corazón de la ciudad”, reflexionó Mauro Contreras, vendedor.

Coincidieron que el Centro Histórico ha tenido un aumento de personas en situación de calle en los últimos años, que va de avenida Universidad hasta en calles como Madero, o los portales en Plaza de Armas y en Corregidora, así como la Plaza del Estudiante y básicamente en la zona de Constituyentes a la altura de la Alameda.

Foto: Fernando Reyes | Diario de Querétaro

“Es general esto. Lo he notado mucho y no sé qué hará gobierno. Es difícil. Porque tampoco los puedes quitar y ya, al final solo ocultas un problema. No sé si con albergues o que los pongan a trabajar en algo, ¡qué se yo! Es demasiado”, añadió Mauro.

En ese sentido y en entrevista para este medio, Carlos Rodríguez Di Bella, director de la Coordinación de Protección Civil Municipal de Querétaro señaló que solo entre el 10% y 15% de las personas en estas condiciones aceptan acudir a un albergue.

El fenómeno de la indigencia es multifactorial ligado a problemas sociales como la falta o precariedad del empleo, la presencia de enfermedades físicas o mentales, problemas familiares, entre otras, por lo que comerciantes solicitan haya intervención y ayuden a estas personas.

Foto: Fernando Reyes | Diario de Querétaro

Comerciantes de la zona afirman que dentro del Río Querétaro, entre las calles Benito Juárez y Corregidora Norte en avenida Universidad, hay una proliferación de personas en situación de calle que contamina el espacio y los alrededores al dejar basura y hacer sus necesidades a plena luz del día, además de generar inseguridad por la venta y consumo de drogas.

Según locatarios, ha sido paulatino el crecimiento de esta población, que encontró refugio debajo de los puentes de esta transitada avenida a un costado del primer cuadro del Centro Histórico de la ciudad, situación que no ha pasado desapercibida por la población que diariamente recorre este sitio.

Incluso refirieron que este suceso ha cambiado la percepción de seguridad que se tiene, puesto que desconfían de estas personas a quienes señalan de venta y consumo de drogas, lo que ha hecho que muchas personas, principalmente mujeres, eviten transitar por la avenida durante las mañanas y en horarios nocturnos.

Si bien, señalaron, esta problemática no es reciente, pues afirman lleva cerca de diez años que notaron estas actividades, en los años próximos aumentó considerablemente, pues es un sitio de paso para muchos, aunque sí hay una gran concentración de ellos de manera continua.

“No hemos tenido problemas de violencia, ni nuestros clientes, pero sí molesta que saquen la basura de las bolsas y dejen todo regado alrededor. Nada más llegamos en la mañana y ya está todo el reguero que nosotros tenemos que limpiar y ahí en el Río está peor. Ese es mi único problema con ellos”, comentó a este medio un dueño de local de esta zona.

En común afirmaron que la mendicidad es un asunto frecuente, además de que continuamente los encuentran haciendo sus necesidades en el Río Querétaro o en espacios dentro aledaños, muchas veces al ojo público sin que las autoridades hagan algo al respecto.

“No tengo nada contra ellos, pero el gobierno debería hacer algo. El problema es que sabemos que no todas las personas son así. Hay muchos que vienen de paso, pero por uno que otro, pagan todos. Hay personas que solían correr por aquí, sobre todo mujeres, pero ya no se sienten seguras”, comentó Domingo Lara, trabajador de un negocio en esta avenida.

Foto: Fernando Reyes | Diario de Querétaro

La opinión general es que ningún negocio se ha visto afectado momentáneamente por este suceso, pero sí temen que al no haber intervención de las autoridades se convierta en un lugar inseguro para la población, que de manera directa los perjudique.

Asimismo, lamentaron que el Río Querétaro se utilice para la venta y consumo de drogas y bebidas embriagantes, acciones que son frecuentes todo el día, por lo que poco a poco las personas que buscan un espacio de convivencia han tenido que alejarse.

“A lo lejos se ve lo que venden. Llegan varios, se quedan ahí por horas y nada más ves como se le acercan personas todo el tiempo. Aquí hay mucho de esto y ni lo hubiéramos imaginado, pues están en pleno Centro. Todavía dijeras que más hacia La Piedad, pero no, así está el mero corazón de la ciudad”, reflexionó Mauro Contreras, vendedor.

Coincidieron que el Centro Histórico ha tenido un aumento de personas en situación de calle en los últimos años, que va de avenida Universidad hasta en calles como Madero, o los portales en Plaza de Armas y en Corregidora, así como la Plaza del Estudiante y básicamente en la zona de Constituyentes a la altura de la Alameda.

Foto: Fernando Reyes | Diario de Querétaro

“Es general esto. Lo he notado mucho y no sé qué hará gobierno. Es difícil. Porque tampoco los puedes quitar y ya, al final solo ocultas un problema. No sé si con albergues o que los pongan a trabajar en algo, ¡qué se yo! Es demasiado”, añadió Mauro.

En ese sentido y en entrevista para este medio, Carlos Rodríguez Di Bella, director de la Coordinación de Protección Civil Municipal de Querétaro señaló que solo entre el 10% y 15% de las personas en estas condiciones aceptan acudir a un albergue.

El fenómeno de la indigencia es multifactorial ligado a problemas sociales como la falta o precariedad del empleo, la presencia de enfermedades físicas o mentales, problemas familiares, entre otras, por lo que comerciantes solicitan haya intervención y ayuden a estas personas.

Foto: Fernando Reyes | Diario de Querétaro

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