/ miércoles 3 de julio de 2019

Barroco contemporáneo de Mario Manzo

Inspirado en los claroscuros de artistas como Caravaggio y Rembrandt, el fotógrafo mexicano Mario Manzo se aventuró a realizar una gesta creativa a través de la lente

Inspirado en los claroscuros de artistas como Caravaggio y Rembrandt, el fotógrafo mexicano Mario Manzo se aventuró a realizar una gesta creativa a través de la lente, que pone en diálogo a la estética barroca del siglo XVII y la contemporaneidad.

Se trata de “Barroco Contemporáneo”, una serie fotográfica compuesta por 100 piezas, cuyos retratos recuerdan al movimiento fotográfico pictoralista surgido a finales de 1800, con sus característicos juegos de luces y sombras, ornamentación y poses clásicas de aquella época.

Sin embargo, a diferencia de autores como Julia Margaret Cameron y Henry Peach Robinson –para quienes lo más importante era elevar a la fotografía al nivel de las otras disciplinas artísticas–, el leitmotiv de Manzo es la propia técnica, pues confiesa que sus exploraciones estéticas son producto de su fascinación por la fotografía y su formación como ingeniero, cuya hibridación lo ha llevado a entender y especializarse en el fenómeno de la luz, considerada la materia prima para los fotógrafos.

Por esta misma razón, ha utilizado a la cámara análoga como vehículo creativo, convencido de que solo a través de los procesos fotográficos tradicionales se puede dominar la técnica, así como los códigos estéticos y conceptuales de esta disciplina.

Resultado de lo anterior es este proyecto, en el que además de imitar el manejo de luz de las grandes obras pictóricas del barroquismo, Manzo “incorpora elementos propios de la pintura”, de la misma forma que otros autores contemporáneos, tal como el holandés Hendrik Kertens lo ha hecho.

Al igual que Kertens, el fotógrafo introduce elementos modernos como latas de cerveza o bolsas de plástico que, a primera vista, pasan por tocados típicos del siglo XVII, reforzando así la sensación de estar observando una pintura de aquella época.

En el hub cultural Neblinas, el público interesado podrá aproximarse a una pequeña muestra de esta colección, que el autor espera exponer completa en Querétaro, hasta el próximo año.

Mario Manzo es también promotor cultural y organizador del “C-41 Encuentro Nacional de Fotografía Análoga”, cuya segunda edición tendrá lugar del 18 al 22 de julio en Querétaro, con el objetivo de reunir tanto a artistas como aficionados de la cámara, que utilizan a la fotografía química y las visualidades como medio de expresión.

Inspirado en los claroscuros de artistas como Caravaggio y Rembrandt, el fotógrafo mexicano Mario Manzo se aventuró a realizar una gesta creativa a través de la lente, que pone en diálogo a la estética barroca del siglo XVII y la contemporaneidad.

Se trata de “Barroco Contemporáneo”, una serie fotográfica compuesta por 100 piezas, cuyos retratos recuerdan al movimiento fotográfico pictoralista surgido a finales de 1800, con sus característicos juegos de luces y sombras, ornamentación y poses clásicas de aquella época.

Sin embargo, a diferencia de autores como Julia Margaret Cameron y Henry Peach Robinson –para quienes lo más importante era elevar a la fotografía al nivel de las otras disciplinas artísticas–, el leitmotiv de Manzo es la propia técnica, pues confiesa que sus exploraciones estéticas son producto de su fascinación por la fotografía y su formación como ingeniero, cuya hibridación lo ha llevado a entender y especializarse en el fenómeno de la luz, considerada la materia prima para los fotógrafos.

Por esta misma razón, ha utilizado a la cámara análoga como vehículo creativo, convencido de que solo a través de los procesos fotográficos tradicionales se puede dominar la técnica, así como los códigos estéticos y conceptuales de esta disciplina.

Resultado de lo anterior es este proyecto, en el que además de imitar el manejo de luz de las grandes obras pictóricas del barroquismo, Manzo “incorpora elementos propios de la pintura”, de la misma forma que otros autores contemporáneos, tal como el holandés Hendrik Kertens lo ha hecho.

Al igual que Kertens, el fotógrafo introduce elementos modernos como latas de cerveza o bolsas de plástico que, a primera vista, pasan por tocados típicos del siglo XVII, reforzando así la sensación de estar observando una pintura de aquella época.

En el hub cultural Neblinas, el público interesado podrá aproximarse a una pequeña muestra de esta colección, que el autor espera exponer completa en Querétaro, hasta el próximo año.

Mario Manzo es también promotor cultural y organizador del “C-41 Encuentro Nacional de Fotografía Análoga”, cuya segunda edición tendrá lugar del 18 al 22 de julio en Querétaro, con el objetivo de reunir tanto a artistas como aficionados de la cámara, que utilizan a la fotografía química y las visualidades como medio de expresión.

Finanzas

Situación política no frena inversión: Coparmex

Esperan es que el gobierno federal cambie algunas de las estrategias que se han planteado en el actual sexenio y escuchen a los mercados internacionales

Local

Reemplazarán a subdelegada de la comunidad de Miranda

Comunidad pidió esta acción debido a la vinculación familiar que tiene con la persona que se vio involucrada en un accidente

Local

Prevén lluvias en la capital queretana

Tendencia es que sean precipitaciones ligeras a moderadas, aunque no se descarta la posibilidad de eventos fuertes

Local

Comerciantes deben pagar multa municipal

No se les devolverá gratuitamente la mercancía que les asegurada durante el operativo en el jardín Zenea

Local

Jornada "Aquí Contigo" llegará a Peñamiller

Irán los secretarios de cada dependencia para dar atención especializada

Local

Exigen a CFE pagar averías

Hasta 50 mil pesos en pérdidas de electrodomésticos en cada casa reportan vecinos de la colonia Eucalipto